Justo cuando la industria de la confección y textil comenzaba su recuperación con distintos proyectos, se presentó la pandemia del COVID-19 y esto ha limitado el campo de acción, pero sobre todo, varios programas que tenían en planes realizar, antes bien, se detuvo prácticamente todo. En contraste, quienes ahora tienen trabajo, son los fabricantes de cubrebocas y algo de batas o uniformes para el sector salud.
El presidente de Consejo Estatal Textil y de la Confección (Cetec), José de Jesús Martínez Marmolejo, comentó que por ahora los que tienen trabajo seguro, y que por cierto están a punto de terminar, son los pequeños talleres contratados para la elaboración de los uniformes escolares que entrega el Instituto de Educación de Aguascalientes a las escuelas públicas y algunos de los que fabrican cubrebocas sobre pedido.
Esta situación ha orillado a algunos a comenzar con el recorte de personal, pues si bien los primeros meses pudieron aguantar con los paros técnicos, esto ya no es posible en varios casos, en donde inclusive, se ha dicho a los trabajadores despedidos que esperen un poco para recibir la liquidación, pues no hay recursos para ello, y es algo que la gran mayoría ha comprendido porque les consta la escasez de trabajo.
“Los despidos fueron inevitables porque varios negocios de este giro se fueron a la quiebra y de momento, se desconoce si en un futuro los empresarios quieran volver a incursionar, pues es un sector que ha sufrido por lo menos en las últimas 2 décadas”.
Martínez Marmolejo comentó que por lo pronto se desconoce cuántos trabajadores se habrán quedado fuera del sector, y se espera que en pocos meses haya condiciones para que vuelvan, si no a la misma empresa, sí a prestar sus servicios en alguna otra del mismo giro.
“Es una actividad que estuvo haciendo grandes esfuerzos por recuperarse e inclusive hacer frente a la competencia por los trabajadores con otras industrias, como la automotriz, pero esta pandemia les pegó a todos los sectores productivos por igual”.