Al destacar que no se puede pronosticar el fin de la pandemia, la directora del Control y Prevención de Enfermedades del ISSEA, María Eugenia Velasco Martín, dijo que es fundamental cortar las cadenas de contagio, porque de esta forma habrá menos enfermos y menos muertes.

En consecuencia, son esenciales las medidas de prevención como el lavado frecuente de manos, uso permanente de la mascarilla y guardar la sana distancia; son acciones muy simples para proteger nuestra salud y la de los demás, pero lamentablemente todavía hay muchas personas que se resisten el uso de cubrebocas, lo que facilita la propagación de virus; también aumenta el riesgo de que se “eleven los picos”, es decir, que el número de contagios, hospitalizados y decesos se incremente súbitamente.

Reconoció que la gente ya pasó del miedo al hartazgo de esta pesadilla llamada COVID, que padecemos desde hace siete meses y no se vislumbra un despertar halagüeño a corto plazo.

“Es por ello que no debemos descuidar las medidas de prevención”, reiteró al señalar que tenemos que aprender a vivir con el COVID; y de acuerdo a las condiciones físicas e inmunológicas, los síntomas pueden ser leves, graves, o pasar inadvertidos.

Hay quienes son portadores asintomáticos, de todas las edades, que al visitar a la familia o acudir a reuniones, propagan el virus sin saberlo, por lo que hay que insistir con el uso de la mascarilla.

“Todos esperamos la vacuna y en su caso un eventual tratamiento, pero mientras tanto, hay que cuidarnos a nosotros mismos y a los demás; en la temporada de frío incrementan las infecciones respiratorias agudas y también los casos de influenza, por lo que hay que acudir de inmediato a vacunarse”.

De acuerdo al reporte de ayer, se sumaron 50 nuevos casos de pacientes que dieron positivo y ocho defunciones, por lo que el acumulado es de 9 mil 307 confirmados y 725 decesos.