En la edición anterior de este aclamado espacio – https://www.heraldo.mx/corte-de-caja-i-ii/-, hablamos sobre qué se había presentado en el primer semestre del año, en una escala global. Observamos, en términos generales, cómo las condiciones de recuperación comienzan a darse en todo el mundo, después del complejo 2020. Acompañado de esta alza económica, vienen de la mano las presiones inflacionarias, que pudieran ocasionar considerables daños a los estratos más vulnerables.

Para el caso de nuestro país, la tendencia se espera sumamente parecida a la mundial. Durante el transcurso de este año, hemos sido testigo de diversas adecuaciones, al alza, de las proyecciones de crecimiento económico para nuestro país. Indaguemos.

Después de los efectos devastadores propiciados por el COVID-19, se esperaba un aumento cercano al 5% para la economía de nuestro país. Sin embargo, es posible que estemos muy por arriba del mismo.

De acuerdo con la última encuesta del Banco de México, sobre las expectativas de los especialistas en economía del sector privado, se visualiza un crecimiento promedio del PIB real esperado para el 2021, sobre 5.8%.

A pesar de que se presenta una mejora en la mayoría de los sectores del país, dos de ellos presentan una propensión muy por arriba.

Primeramente y con cierta lógica, es el consumo interno. Dentro de las principales implicaciones para este aumento, está el plan de rescate del presidente Joe Biden, por la cantidad de 1.9 billones de dólares. Según datos del banco central mexicano, las remesas para el primer cuatrimestre del año en curso, alcanzaron más de 14.6 mil millones de dólares, es decir más de 290 mil millones, que representa un incremento de casi 20% respecto al 2020. Sin olvidar la base del 2020 para el cálculo, la cantidad representa uno de los mejores cuatrimestres en muchos años.

A pesar de esto, esta inyección de circulante al mercado interno, catapulta el consumo interno de nuestro país, lo que va de la mano con la disminución, aunque aún un poco lenta, de los niveles de desempleo. Esta última, conforme vaya pasando el año, debe ir recobrando fuerza, en vías de evitar una costosa dependencia de las remesas.

Por el lado de las exportaciones, con base en información del INEGI, tan sólo en el mes de mayo el monto ascendió a casi 41 millones de dólares, lo que representó un aumento del 125% contra el mismo periodo del año anterior. Esto representa que la balanza comercial de mercancías del país registró su alza más pronunciada desde el año de 1991.

Ya en una manera más desagregada, el principal recurso está relacionado con el sector automotriz, el cual obtuvo un aumento de 860%, mientras que las exportaciones no automotrices presentaron un alza de 69%.

Este aumento en la actividad económica del país ha desatado la mayor preocupación del banco central mexicano: la inflación.

Con información de la agencia Reuters, el acrecentamiento de precios en el sexto mes del año se ubicó, a tasa anual, en 5.85%. Esta cifra se encuentra ligeramente menor al 5.89% alcanzado en mayo, por lejos del objetivo inflacionario oficial de 3% más/menos un punto porcentual.

Ante dicho aumento y citando la necesidad de evitar afectaciones en las expectativas de inflación, la junta de gobierno de Banxico, encargada del timón de la política monetaria en el país, decidió elevar en 25 puntos base la tasa de referencia, para situarla en 4.25%.

Se cree que esta medida fue un poco apresurada, ya que se espera que, para finales de año, los niveles inflacionarios vuelvan a los niveles estimados por el banco central. Lo que sí sucederá en el corto plazo, al presentarse un mayor costo en el dinero, será un freno a la reactivación económica.

Ya en repetidas ocasiones se ha acusado a los integrantes de dicha junta, de pecar de una excesiva cautela en sus decisiones. El tiempo nos dirá cuál fue la decisión correcta. Lo que es una realidad, es que el largo camino a niveles previos a pandemia, ha comenzado. Ojalá y sea lo más corto posible.

 

OVERTIME

El día de ayer, se presentaron fuertes demoras en el AICM derivado de la falla de un proveedor de internet de la Federal Aviation Administration de Estados Unidos. Un tema ajeno a los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano. Independientemente de esto, quien ha tenido la oportunidad de visitar el AICM, puede constatar las pésimas condiciones en las que se encuentra. El fundamento del actual gobierno de no continuar con la construcción del nuevo aeropuerto, cae completamente en un capricho, dejando a un lado cualquier otra cuestión. El precio lo pagamos todos los mexicanos.

 @GmrMunoz

A MI FIEL LECTOR