De enero a julio la mayoría de los delitos en la entidad han mostrado una reducción, no obstante hay otros que registraron un incremento, como son la violación que aumentó en 4%, el homicidio doloso en 9% y lesiones dolosas en 8%, temas en los que la autoridad se debe comprometer a bajar, pero también se requiere de la colaboración de la población.
Esto lo dio a conocer Roberto Díaz Ruiz, en su calidad de vocero de la mesa de seguridad en el estado, quien subrayó que el robo a casa habitación disminuyó en un 29%, a vehículos es de 52% menos, el robo a negocios también se redujo en un 10%, al igual que el secuestro, rubro en donde no se ha tenido uno de éstos en los últimos 4 meses con un 8%, “esto ya es alentador”.
Consideró que no son números tan malos, por lo que en general se puede considerar que en el rubro de seguridad en Aguascalientes se han hecho los esfuerzos para mantener una entidad tranquila pese a la adversidad que se vive en estos momentos.
Aseveró que, “no iremos del todo bien, pero los números no son del todo malos; no tenemos lo que queremos, pero hay buena condición en la procuración de seguridad para Aguascalientes”.
En los hechos, también es cierto que al ser esta entidad de paso para el tránsito hacia el norte y sur del país, se ha corrido el riesgo de que la delincuencia organizada se anide, sin embargo eso se ha podido evitar con el blindaje impuesto en las fronteras del estado.
En el peor de los casos, los ciudadanos “tenemos la obligación de denunciar al momento de saber quiénes y dónde es que se comete el delito, hacerlo de manera anónima protege a las personas y esto ayudará en mucho en la persecución de quienes infringen las leyes”.
Refirió que el “efecto cucaracha” no ha repercutido del todo en Aguascalientes, donde eventualmente han sido detenidas personas que forman parte de la vida delincuencial del fuero federal, esto a pesar de la ola delincuencial que prevalece en entidades vecinas, en donde al menos por lo que respecta al robo al transporte de carga, se ha tenido un crecimiento que no deja de preocupar.