Renata Tarragona
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió que es necesario que el Senasica cuente con más recursos, pues la sanidad vegetal es un bien público y un tema de seguridad nacional.
Juan Cortina, presidente del CNA, dijo que ante focos amarillos como la mosca del Mediterráneo, pulgón amarillo del sorgo, roya del café y huanglongbing de cítricos, preocupa atender riesgos a tiempo, pues no es posible comprometer el buen estatus fitosanitario de México para comercializar con el exterior.
«Desgraciadamente los recursos que el gobierno federal le ha estado dedicando a esta gran institución, se han venido mermando en el tiempo. Y es algo que también hemos sido muy vocales como CNA, de que no debemos permitir que esto suceda, es un gran activo que tenemos», dijo durante el Día Internacional de la Sanidad Vegetal.
Agregó que es necesario asegurar el abastecimiento de alimentos sin dejar de fortalecer y proteger el estatus actual del País, a la vez de promover la sanidad de la producción a través de la innovación en los insumos de protección de cultivos.
Durante el foro, se dijo también que 40 por ciento de los cultivos en el mundo desaparecería de no usar correctamente insumos fitosanitarios para su protección, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, en inglés).
Los insumos fitosanitarios para la protección de cultivos son productos -sintéticos o biológicos- útiles para la prevención y control de plagas y enfermedades introducidas a un territorio por comercio, movilización de material vegetal infestado, fenómenos meteorológicos, entre otros.
«No conozco un esquema fitosanitario que no dependa al menos del 80 por ciento de insumos fitosanitarios.
«Ningún producto registrado podría estar en anaquel si no cumple los requisitos de salud, ambiente y agricultura», señaló Francisco Trujillo, director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Alimentaria (Senasica).
Subrayó que la fitosanidad tiene por objetivo asegurar que ningún cultivo esté amenazado por alguna de las mil 271 plagas reconocidas a nivel mundial, de las cuales existen 300 en el País.
La integrante de la Comisión de Agricultura en el Senado, Beatriz Paredes, y Héctor Emir Di Loreto, especialista de la Universidad de la Plata en Argentina, coincidieron en que la producción alimentaria no puede depender de los insumos biológicos, pues estos no son escalables a la capacidad requerida para el abastecimiento, pero pueden coexistir.

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