Por FRANCISCO VARGAS M. 
(Crónica y Fotos)

Se realizó la Quinta Novillada de la Temporada 2022 de la Plaza San Marcos, en la cual el debutante franco-aguascalentense César Fernández cortó la única oreja del festejo a cambio de una cornada en la cara posterior del muslo izquierdo; el mexiquense Cristian Antar, quien también hizo su primer paseíllo en el coso centenario, dio vuelta al ruedo, mientras que el acalitano Christian Iván no tocó pelo por fallar con la espada en el primero de su lote.
Con clima caluroso, lleno en sombra y poco menos de un cuarto de entrada en sol, se jugaron novillos de la ganadería de San Martín, bien presentados que cumplieron todos en varas. Primero, bueno con nobleza y recorrido, palmas en el arrastre; segundo, de cortas embestidas soso deslucido y distraído; tercero, con transmisión y fijeza; cuarto, parado y tardo; quinto con genio; sexto, con ciertas complicaciones.

CHRISTIAN IVÁN (Azul Pavo y Oro)
“Pino” lo recibió con variedad con una larga cambiada de hinojos, verónicas, gaoneras, caleserina, rematando rodillas en tierra, prosiguiendo con quite lucido por ajustadas gaoneras. Rodillas en tierra por el derecho, comenzó su interesante faena de inventiva y creatividad ante un novillo con nobleza que tuvo fijeza y recorrido, siendo en la segunda serie por el derecho molestado por el viento, tercer tanda la logró con más temple y mejor trazo, mientras que por el izquierdo el novillo era más corto en su recorrido, por lo que siguió por el derecho logrando derechazos en redondo, tersos intercalando adornos como arrucina y cambio de mano por delante, viniendo una serie más por el izquierdo, donde corrió la mano gustándose rematando con el de pecho. Cerró con joselillinas y arrucina, mostrando en todo momento un valor sereno. Cuando tenía ya casi la oreja en la espuerta, echó la moneda al aire, haciendo la suerte recibiendo, pinchando lamentablemente, dejando en el segundo viaje una estocada entera, siendo prendido de fea manera, rompiéndole el punto de la taleguilla de la pierna derecha. Con la espada corta, dio varios golpes de descabello, para escuchar un aviso. Palmas al novillo en el arrastre como al novillero aguascalentense.
Su segundo se llamó “Eucalipto”, con el que se puso de rodillas en el centro del ruedo para abrirse de capa con tres largas cambiadas, verónicas jugando los brazos y revolera viendo los tendidos, quitando por vistosas caleserinas, cerrando con pinturero recorte soltando una punta del capote. Rodillas en tierra fue la manera de comenzar su faena, prosiguiendo con series por el derecho donde corrió la mano rematando con el pecho viendo los tendidos. Ante un novillo parado y tardo, logró una faena por ambos lados, teniendo sus mejores momentos por el izquierdo, sacando naturales uno a uno, viéndose siempre su empeño y enorme disposición, terminando con luquesinas en la querencia de novillo en tablas, frente a toriles sin faltar el desplante. Con el acero, a dos tiempos, hizo la suerte dejando una estocada contraria y delantera para escuchar palmas de aliento.

CRISTIAN ANTAR (Azul Celeste y Oro)
“Madroño”, primero de su lote, lo recibió con un recorte rodilla en tierra, bregando para fijarlo cerrando con media torera. Con sarga inmediatamente se dio a torear por el derecho siendo molestado por el viento, continuando por ese lado, aguantando las embestidas nada francas y cortas del espión burel. A base de su oficio y solvente técnica, le robó meritorios pases al astado que pronto se vino a menos, sin embargo, a base de insistir le sacó pases al burel que salía soso y deslucido, concluyendo con apretadas manoletinas. Estocada honda y otra entera de efectos inmediatos para petición de oreja por un sector del público, misma que no fue otorgada, dando una vuelta al ruedo con fuerza.
A “Sabino”, con una larga cambiada rodillas en tierra lo saludó con capa. Ya con muleta, teniendo enfrente un novillo complicado, a base de aguantar las nada francas embestidas, le extrajo naturales por demás meritorios, mismos que remató de manera vistosa con molinete invertido.Por el derecho estuvo en ese mismo tenor de entrega y valor jugándosela de manera serena. En la última parte de su trasteo, al momento de torear de aliño, fue prendido sin consecuencias, siguiendo en la zona de tablas logrando pases de gran valía saliendo ya en esos momentos distraído el burel. Con enorme determinación se fue tras el acero colocando una estocada tendida caída retirándose entre calurosas palmas.

CÉSAR FERNÁNDEZ (Azul Rey y Oro)
Su primero fue “Olivo”, mismo que lo bregó para fijarlo rematando con media, cayendo a la arena al tropezarse sin pasar a mayores. En banderillas estuvo efectivo y lucido Jonathan Prado por lo que se desmonteró. Mirando al cielo brindó de manera póstuma al siempre y recordado amigo Guillermo Ramírez Muñiz “Marvin”, haciendo patente su brindis a sus familiares. Con doblones inició su trasteo con dos tandas por el derecho donde corrió la mano, siendo notorio su comprensible verdor y nerviosismo. Por el izquierdo al echarse el novillo hacia adentro se vio un tanto en apuros, continuando por el derecho, siendo nuevamente prendido sin consecuencias. Siguió por ese mismo lado logrando buenos pases cuando corrió la mano dejando ver su poco rodaje pero que atesora clase como mucha disposición, entrega y valor. Con determinación se fue tras el acero dejándolo un poco desprendido para leve petición de oreja que no se concedió, siendo reconocido con ovación que agradeció en el tercio.
El cierra plaza fue “Ocote”, al que lanceó de buena manera a la verónica, quitando de manera un tanto apurado por chicuelinas. Con doblones inició su trasteo, en la segunda serie fue prendido sufriendo la cornada penetrante en la cara posterior del muslo izquierdo. A pesar de la herida y una vez que le puso un torniquete Jonathan Prado, el valiente joven novillero, que sumó apenas su segundo tanto con caballos, continuó en la cara del astado que desarrolló sentido, sacando meritorios pases entre el reconocimiento del público. En la suerte suprema y enorme entrega colocó una estocada que surtió efectos para petición mayoritaria de oreja, que el juez, amigo y compañero César Pastor otorgó de manera acertada, dando la vuelta al ruedo emocionado y con lágrimas en sus ojos, pasando posteriormente a la enfermería para ser revisado y luego ser trasladado a un sanatorio de esta ciudad capital, para ser intervenido quirúrgicamente. (pacovargas_@hotmail.com )

 

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