Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

El lanzamiento de los proyectiles, que recorrieron 800 kilómetros antes de caer al mar, es el segundo efectuado por Pyongyang en cuatro días… (elpais.com).

Comentario:

Corea del Norte ya había antes probado misiles, aún a pesar de las sanciones económicas por parte de Estados Unidos y muchos países más. Lo que hace relevante la actual noticia es que el mismo día que probó dos misiles de 800 kilómetros, Corea del Sur probó a lanzar un misil desde un submarino, el primero de este país y que deja claro que existe una carrera armamentística entre las dos Coreas. Que no se quieren entre ellas quedó claro desde la Guerra de Corea de los 50´s, pero es espeluznante ver cómo crece el poder de armamento en tanto las pláticas de paz están estancadas. Cabe recordar que nunca se firmó la paz desde la guerra mencionada. Dos preguntas caben: ¿Es Corea del Sur ya potencia nuclear? ¿Cómo puede Corea del Norte privilegiar el desarrollo de las armas por sobre el hambre de su pueblo?

Corea del Sur aún no pertenece al famoso club nuclear. Ocho países poseen armas nucleares: Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia, India, Pakistán y Corea del Norte y se dice que extraoficialmente, Israel también. Lo que Corea del Sur acaba de probar es que posee la capacidad para enviar misiles, lo que no es poca cosa y sólo le faltaría desarrollar ojivas nucleares para adaptar a los misiles. Pero Corea del Sur es un aliado cercano de los Estados Unidos y, en una conflagración mayor, tal vez podría obtener las ojivas. Dios nos guarde de ello, pero en todo caso, no está lejos de añadirse al club.

¿Por qué Corea del Norte sigue probando misiles? Es difícil ponerse en la mente de Kim Jong-un, el líder de ese país y saber si entiende que su pueblo está padeciendo hambre. Existe poca información de Corea del Norte, pero se han estado entregando de contrabando teléfonos celulares a ciertos habitantes y ellos han transmitido información. Se sabe, por ejemplo, que el precio del arroz está por las nubes a causa de un tifón que arruinó las cosechas y los coreanos están sustituyéndolo por maíz. Se sabe también que la ayuda humanitaria que llegaba de China se vio interrumpida mucho por la pandemia. Y no sólo la ayuda, sino el comercio con una de las pocas naciones del mundo que no le importó el embargo comercial impuesto para detener los ensayos nucleares.

Corea del Norte ha tenido que rascarse con sus uñas solamente y sorprende que se gasten millones de wons en misiles balísticos, reactores nucleares, tanques de transporte de los misiles y presupuesto del ejército. ¿Por qué lo hacen? ¿Acaso busca que los pobladores se sientan orgullosos del poderío nuclear? ¿Es para que la gente, sintiendo una amenaza al país, arrope a su presidente? Lo más probable es que sea la paranoia de Kim Jong-un que ve amenazas en los ejercicios militares conjuntos de Corea del Sur y Estados Unidos y desea disuadir una potencial invasión surcoreana-americana. Las entrevistas de Donald Trump con Kim no fueron suficientes para lograr un desarme y Biden no parece volver la vista hacia allá. Y mientras tanto, el riesgo de un conflicto en esa zona crece. Por el bien del mundo esperemos que prevalezca la cordura.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com.