Martha Martínez y Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Aunque se difirió para abril de 2022 la aprobación de la reforma eléctrica, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) volvió ayer a dar señales a favor del proyecto del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Carlos Puente Salas, coordinador del organismo político en la Cámara de Diputados, se desmarcó de la reforma energética de 2013, tras argumentar que fue «engañado», pues su voto no fue a favor de los contratos legados.
En conferencia en San Lázaro junto con su homólogo de Morena, Ignacio Mier, y el presidente de la Comisión de Infraestructura, el petista Reginaldo Sandoval, el legislador reconoció que votó a favor de la reforma de Enrique Peña Nieto.
Pero pidió una explicación al Secretario de Energía en el sexenio pasado, Pedro Joaquín Coldwell, sobre la incorporación, a través de un reglamento, de los contratos legados.
«Yo voté por esa iniciativa de 2012, lo único que no me explicaron era, y que venga en su oportunidad quien fuese el titular de Energía a explicarnos por qué, no en la reforma constitucional ni secundaria, sino a través de un reglamento, es que se permitió llevar a cabo lo que hoy está lastimando al país, a través de estos llamados contratos legados», dijo.
El coordinador del Partido Verde, que en el sexenio pasado fue aliado del PRI, señaló que la narrativa en contra de la reforma eléctrica del Presidente López Obrador ha permitido que permee la idea de que se terminará con las energías renovables.
Sin embargo, rechazó que eso sea cierto, toda vez que el Gobierno federal, dijo, piensa invertir en una planta generadora de energía fotovoltaica.
«Si el Gobierno piensa terminar con las energías renovables, ¿por qué va a estar invirtiendo una cantidad importante en una planta generadora de energía fotovoltaica que será la más grande de América Latina? «, cuestionó.
Hace una semana, en la comparecencia de Manuel Bartlett, director de la CFE, el diputado Luis Alberto Martínez, del PVEM, destacó las «bondades ambientales» de la iniciativa, a pesar de que obstaculiza la inversión en renovables.
Puente Salas agradeció también que el Gobierno federal escuchara a su partido, al proponer incorporar en el texto constitucional la transición energética, lo que lo obligaría a poner en marcha una verdadera política pública encaminada a cumplir los compromisos internacionales en materia de emisiones.
Ayer, los grupos parlamentarios de Morena, el Verde Ecologista y del Trabajo acordaron diferir al 15 de abril de 2022 la aprobación de la reforma eléctrica, una vez que se haya realizado la consulta sobre la revocación de mandato, el 27 de marzo.
Morena tiene 201 votos y necesita 333 de 500 para lograr la mayoría calificada que se requiere para una reforma constitucional. Con el PVEM, que tiene 43, y el PT, con 33, el bloque mayoritario alcanza 277 votos. Necesitaría 56 votos de 71 de la bancada del PRI para aprobar la reforma eléctrica.

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