Cuando un gobierno local trabaja en combinación con los intereses de la sociedad puede esperarse de ésta una reciprocidad y es lo que sucede en Aguascalientes con el sector empresarial, que no sólo espera a que los refuerzos fluyan del sector oficial, sino que actúa en el impulso de nuevos mercados, lo que llegado el caso beneficiará a diversas áreas, entre ellas la del empleo.

Lo anterior se desprende de la misión comercial de la Alianza Empresarial de Aguascalientes (AEA), primera de su tipo que tuvo lugar en Houston y en la que contó con la presencia de Reggie Gray, presidente de la Cámara de Comercio de esa ciudad estadounidense. Se mostró lo que esta entidad ofrece en los sectores industrial, comercial y de prestación de servicios, además se les invitó a invertir en Aguascalientes, que cuenta con las condiciones suficientes para lograr que florezcan los capitales.

Hasta 2018 hubo una oficina federal que se encargaba de promover las inversiones hacia México y de México al mundo, pero la actual administración eliminó ese valioso enlace y ahora cada estado y el sector privado tienen que hacerlo por su cuenta y es precisamente lo que hizo la AEA en el vecino país del norte, aplicando aquello que quien no se mueve estático lo encuentran, algo que no aceptan los patrones locales, por lo que se organizó el recorrido a una de las localidades de EU que tiene mucho que aportar y también que captar.

En primera instancia la representación local asistió a la segunda sesión del Networking Empresarial, en la que participaron miembros de diversos organismos, entre ellos Maen que se dedica a los desarrollos industriales; Coparmex con varios giros empresariales, y las mujeres empresarias que son parte del Memac y Amexme.

Durante los trabajos se destacó que Texas es de las economías más pujantes del mundo, ubicándose dentro de las primeras diez, lo que es el equivalente a lo que juntas representan las de México y Brasil, por ello la importancia de este acercamiento de la iniciativa privada aguascalentense.

Reggie Gray subrayó la presencia que tiene la Cámara de Comercio de Houston en el medio internacional, con oficinas en varias partes del mundo y lo cual permite hacer negocios con una participación muy activa de las respectivas localidades, asimismo consideró que se debe llevar a cabo otro encuentro con la representación de Aguascalientes y seguir avanzando en los propósitos que se plantearon.

En su momento Cuitláhuac Pérez Cerros señaló que esta entidad tiene un potencial que debe ser empleado en toda su extensión, por lo que adelantó que las misiones comerciales continuarán con el afán de atraer inversionistas y al mismo tiempo que se genere un intercambio de negocios. Sostuvo que existe la capacidad creativa y los elementos suficientes para que de otras latitudes se interesen en lo que se fabrica aquí.

El primer paso ya se dio y ahora seguirán cuantos sean necesarios tanto a Estados Unidos como a otros países, con lo que se pueda atraer capitales que produzcan empleos y a la vez exportar productos que tienen un prestigio bien ganado en donde son distribuidos.

VISLUMBRE

Un acuerdo que dará mucho de qué hablar fue el que suscribieron el Gobierno Federal y el sector privado, al determinar un tope de tres meses en el reparto de utilidades y elevar el pago a un promedio de 57 días, con lo que reducen a los que recibían una cantidad mayor y aumentan a quienes obtenían una cantidad mínima.

Lo que supone una reedición de Chucho el Roto se aplicará a partir este año y en lo cual –extrañamente– no se hace mención a la representación obrera, por lo que se desconoce si hubo un convenio de antemano o simplemente se le hizo a un lado.

Por lo pronto, con esta decisión perjudican a quienes recibían una participación elevada de utilidades, que en el caso de Aguascalientes están las armadoras de automóviles y varias de autopartes, además de Ferromex, que en lo sucesivo pagarán un máximo de tres meses, al mismo tiempo se eleva el pago a un promedio de 57 días, lo que según la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) equivale a 18 mil 557 pesos, cifra aventurada puesto que nadie sabe cuál será la ganancia que obtenga cualquier empresa como para comprometerse a hacer dicho pago.

Hasta el año pasado se entregaba a cada trabajador un 10% sobre la utilidad que obtenía el patrón, mientras que éste se quedaba con el 90%, pero se les hizo que era mucho lo que recibían sus empleados por lo que tenían varios años pugnando porque se redujera y finalmente lo lograron, con lo que ya no importa si la cuantía de PTU es muy elevada, simplemente el personal recibirá el equivalente a tres meses de sueldo.

Lo anterior fue parte de la propuesta para regular el outsourcing, que retomará en el Congreso de la Unión en el curso de los próximos días, lo cual permitirá terminar con la contratación fuera de la ley y en la que el obrero recibe uno o dos salarios y sin ninguna prestación de ley.

Con la decisión que se adoptó, el Gobierno de la República considera que se dará un trato igualitario a todos los sectores, a la vez asegura que en los subsectores que pagan por arriba del promedio nacional, como la industria alimentaria, la fabricación de maquinaria y equipo, minería y fabricación de equipos de computación, las utilidades seguirán siendo altas, lo que está por verse ya que es precisamente lo que indujo a los empresarios a que se fijara un tope.

El Congreso de la Unión deberá modificar el artículo 127 de la Ley Federal del Trabajo, incluyendo en su fracción VIII que “el monto de las participaciones de utilidades tendrá como límite máximo tres meses del salario del trabajador o el promedio de la participación recibida en los últimos tres años; se aplicará el monto que resulte favorable al trabajador”.

En resumen, los patrones aceptan acabar con el outsourcing a cambio de modificar las utilidades generales, ya que según ellos es la única manera de contratar directamente a los trabajadores que por ahora están bajo esa figura. Lo que se ha hecho hasta la fecha es crear un esquema en donde el trabajador esté en una empresa administradora y no contratado con la principal, por lo que no tenía acceso a las utilidades, aunque en la práctica sí sea parte de su desarrollo.

Habrá que esperar a que llegue el mes de mayo para saber en qué condiciones quedó este acuerdo y hasta dónde beneficia o lesiona al trabajador, que a final de cuentas no tuvo voz ni voto en este acuerdo y sin derecho a rezongar, ya que sólo tiene la opción de “lo tomas o lo dejas”.

DEPENDE DEL ÁNGULO

Según el lugar en que se encuentre es lo que mira cada quién, por ejemplo si Usted, amable lector, ve que varias patrullas hacen una de sus acostumbradas redadas en una colonia popular el jefe de la policía dirá que no es ningún atropello sino una invitación a los jóvenes para que dejen de andar en la calle, por lo que los llevan a barandilla para resguardarlos y evitar que les pase algo malo, aunque para dejarlos ir deben pagar una multa o permanecer 36 horas en las celdas por las faltas que según los jenízaros cometieron. En el caso de los retenes que se colocan sin ton ni son, se afirma que es para determinar que todos los conductores de automotores estén dentro de la ley, aunque para ello hay una flagrante violación a la Constitución General de la República al prohibir el libre tránsito y de lo cual los señores abogados prefieren hacer mutis. Si se hace un análisis de los informes que proporcionan las dependencia policíacas sobre las razones que hay para aprehender a un “bachichero” o narcomenudista, es por su “actitud sospechosa”, delito que no aparece en el Código Penal, como tampoco que alguien cambie de banqueta cuando se acerca una patrulla, pero el colmo de todo es cuando el uniformado aduce que percibió un nerviosismo en el presunto infractor, lo que también aplica a un automovilista, lo que denota que tiene dotes de clarividente o que es un psicólogo de alto nivel que con sólo observar a la distancia ya sabe que es un delincuente. Lo cierto es que en Aguascalientes sigue imponiéndose el viejo sistema de la policía judicial, de detener para investigar, aunque con ello se atropelle los derechos más elementales de los ciudadanos.