Urge que las autoridades policiacas, Municipal y del Estado, se pongan de acuerdo y realicen operativos que permitan inhibir el delito, pues la inseguridad a que es sometida la ciudadanía diariamente no debe seguir, “parece que estamos normalizando los asaltos y robos a mano armada, que se justifique el delito al señalar bandas o gente de fuera, pero regularmente no hay detenidos”.
Lo anterior fue expresado por el presidente de la Confederación de Colegios y Asociaciones de Abogados de México, Sergio Delfino Vargas, quien refirió que hasta antes de la pandemia, Aguascalientes gozaba de cierta tranquilidad y paz, sin embargo, “creímos que con la presencia del COVID-19, con el encierro de las personas y el dolor por fallecimientos, habría más solidaridad y bajarían los delitos, pero no ha sido así”.
El tema es que por parte de la corporación municipal, hay patrullajes pero no para vigilar o inhibir el delito, pues en las colonias y zonas comerciales se han hecho frecuentes los asaltos y robos, sin detenidos y cuando acuden los policías, lo hacen de manera tardía”, esto deja ver, indicó, que las patrullas andan en otros lados y no en zonas cercanas a las colonias que se supone, les asignan para su vigilancia.
Pero también es lamentable, que justificándose en que el Mando Único no opera en el municipio de Aguascalientes, tampoco actúa y si bien hay patrullas rondando la ciudad, no atacan el delito “porque no les toca”, lo cual a la ciudadanía poco le interesa, pues los asaltos a mano armada, los robos domiciliarios, a comercios, cristalazos en automóviles, están a la orden del día y “no hay quién diga ese trabajo es mío, ni la Municipal ni la Estatal”.
En lo que va del año han sido ya suficientes los feminicidios como para alzar la voz, han sido igualmente varios los intentos de secuestro, los ataques a mano armada a personas supuestamente relacionadas con la venta de enervantes, pero también a gente trabajadora que por el simple hecho de portar dinero, son objeto de la delincuencia.
Se ha dicho que hay bandas organizadas, inclusive ladrones, que arriban de distintas partes del país, cometen sus fechorías y luego huyen, pero entonces, también es cuestionable el trabajo que realiza la Policía Estatal en las carreteras que sí le correspondería vigilar y coordinarse con otras corporaciones estatales, “pues hay gente que entra y sale de la ciudad para hacer de las suyas, y no hay quién inspeccione para prevenir delitos e investigar sospechosos”, señaló.