Rolando Herrera
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) hizo un llamado para una Jornada de Oración por la Paz ante los asesinatos y desapariciones que todos los días se cometen en el País.

En un comunicado, aseguró que ante la barbarie de la violencia todas las personas tienen que estar unidas y recibir un mensaje de esperanza.

«Nuestra apuesta es por el diálogo social para construir un camino de justicia y reconciliación que nos lleve a la paz. Queremos abrir horizontes de diálogo para construir la paz. Estamos delante de un problema complejo que necesita de todos y todas para atenderlo desde la raíz y así dejar que el Cristo resucitado haga surgir una nueva mirada que permita construir los acuerdos que hoy México necesita», señaló la cúpula de Obispos de México.

En los últimos días, tras distintas declaraciones hechas por sacerdotes y obispos, indignados por el asesinato de los jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, el Presidente Andrés Manuel López Obrador cuestionó a los religiosos, a quienes acusó de supuestamente haber callado por los crímenes cometidos en el pasado y decantarse por una política de seguridad basada en el enfrenamiento.

La Jornada de Oración por la Paz, explicó la Conferencia del Episcopado, contempla cuatro acciones a desarrollarse durante este mes en todo el País.

La primera acción es que en todas las misas a celebrarse el próximo 10 de julio se honre a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas que han sido asesinados en el País y ofrecer la intención de la eucaristía por su vida.

«En los templos se pueden colocar fotografías de estos hombres y mujeres que han dado su vida por el pueblo de Dios y han recibido la muerte violenta», recomendó.

La segunda, consiste en que durante julio se realicen oraciones comunitarias en lugares significativos que representen a todas las personas que han desaparecido o sufrido una muerte violenta, sean homicidios dolosos o feminicidios.

«Ahí existe una herida que sanar y ahí está la fuerza que hoy necesita el País para construir la paz. Hacer memoria de la muerte y reserva resurrección de Jesús, en estos lugares, transformará el miedo en fuerza para construir la paz», consideró.

La tercera acción contempla que en las eucaristías del día 31 de julio se pida por los victimarios, se ore por sus vidas y la conversión de sus corazones.

«Tengamos la mano para recibirlos con el corazón arrepentido a la casa de Dios. Ellos también son nuestros hermanos y necesitan de nuestra oración. No más violencia en nuestro país», indicó.

La cuarta acción propone que cada Diócesis, congregación religiosa o parroquia, defina las acciones a emprender para abonar a este camino para la paz, como son horas santas, procesiones por la paz, mensajes al pueblo de Dios.

«Hoy necesitamos historias de esperanza, imágenes donde veamos a la comunidad orando y pidiendo por la paz. Les pedimos difundir sus acciones en las redes sociales», enfatizó.

La convocatoria es firmada por Rogelio Cabrera, Arzobispo de Monterrey y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano; por Ramón Castro, Obispo de Cuernavaca y Secretario General de la CEM; así como por la Hermana Juana Ángeles Zárate, presidenta de la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos y Sociedades de Vida Apostólica de México, y Luis Gerardo Moro, líder de la Compañía de Jesús en México.