A paso lento pero con la esperanza de que el trabajo seguirá llegando a la industria de la construcción, después de prácticamente 9 meses de parálisis, han arrancado obras tanto estatales como municipales que permiten dar un respiro a las empresas de este giro en la entidad, manifestó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Ángel Palacios Salas.

Además, aunque no en el nivel deseado, también se han comenzado a recuperar plazas laborales de acuerdo al último informe del IMSS, pues mientras en julio se logró la creación o recontratación de 500 trabajadores, en agosto se sumaron otros 400 y se espera que para octubre y noviembre la tendencia mejore.

En el ámbito municipal las obras públicas han comenzado a fluir también, mientras que a nivel estatal se han estado dando poco a poco en beneficio de micro, pequeños y medianos constructores principalmente, lo que les permite su permanencia y generar algo de derrama económica al generar empleos.

Los proyectos de obras municipales y estatales, dan aliento a este sector que ha estado deprimido prácticamente desde que inició el año y “si no hay repetición de empresas con obras asignadas, estamos hablando de que por lo menos con el estado, estarán trabajando unas 15 o 20 pequeñas constructoras.

Si bien hubo empresas que pudieron continuar trabajando aunque en menor escala de abril a julio, la gran mayoría estuvieron prácticamente detenidas y los proyectos que se han comenzado con el municipio capital y el gobierno estatal, permite que haya movimiento y por ende, la esperanza de reactivar la economía de menor escala.

El que haya obras en marcha por parte del sector de la construcción, permite también que la economía comience a moverse, pues la gente comienza a tener dinero y entonces el comercio registra algo de derrama, aunque no se debe dejar de lado que ante la incertidumbre que genera la COVID-19, hay familias que prefieren gastar lo mínimo y tener un guardado, pues “hay quienes prefieren ser precavidos”.