El control de precios del gas LP creará más problemas que beneficios a la población a la larga, con precios artificiales que sólo distorsionan los mercados ya que no se consideran los costos reales y provocará que dejen de invertir en infraestructura, advierten empresarios gaseros.
Tras la entrada en vigor del control de precios del Gas LP establecidos por la Comisión Reguladora de Energía y vigentes hasta el 7 de agosto donde el precio por kilogramo con IVA es de 22.97 y el precio por litro con IVA es de 12.40 pesos para el estado de Aguascalientes, los empresarios del ramo en la localidad afirmaron que acatan la disposición de la autoridad federal, sin embargo consideran que esto siempre ha sido malo para la economía en general. “Siempre ha sido una mala política ya que no regula realmente la economía nacional. Sólo va a regular un sector y a la larga va a ser perjudicial pues con ello, el Gobierno va a acabar afectando a la economía con la inflación, con pérdida de empleos y una serie de problemas”.
Ante esta medida, los distribuidores de gas se preguntan ahora si Pemex también les va a congelar el precio a ellos o se los va a seguir subiendo, porque de aumentarles demás el costo, éstos estarían en un riesgo de subsistir, ya que deben cuidar la seguridad, cumplir con sus trabajadores, pagar impuestos y todo con la misma comisión que les queda. “Cada empresa tiene que ver cómo se iba adaptando al mercado. Tenemos que mejorar el servicio siempre y competir pero con reglas transparentes y abiertas, entonces si es una cosa complicada”.
Consideraron que este control de precios va a ser un problema para ellos ya que éstos sólo acaban distorsionando la economía y como distribuidores deben ajustar sus gastos donde les sea posible “y el que no pueda, pues a vender su negocio y ese es otro riesgo que habrá de empresas que por alguna situación ahorita puedan estar en problemas. Hay quienes que acaban de hacer inversiones en nuevos vehículos, tanques y si por alguna razón les puede ir mal, entonces algunos mejor decidirán retirarse del negocio, lo que hace que haya más concentración de grandes distribuidores y a la larga un monopolio, lo cual es malo para todos”.