Inversiones por 800 millones de dólares se verán afectadas en Aguascalientes con las modificaciones aprobadas por los senadores de MORENA a la Ley de la Industria Eléctrica promovida por el presidente López Obrador, que podrían irse a países como Colombia, Perú o Guatemala, alertó el presidente de la Coparmex en la entidad, Juan Manuel Ávila Hernández.

El especialista en temas energéticos comentó que más de 600 empleos se estarían perdiendo en Aguascalientes de manera permanente con dicha reforma aprobada en los parques fotovoltaicos que ya operan en la entidad.

Detalló que cada parque solar en la entidad ha generado alrededor de 2 mil empleos y se han hecho 7 y hay 2 todavía en proceso de construcción que habrá que ver cómo terminan por los permisos y los cambios en la ley que frenan la inversión, “pero hay 3 más proyectados en Aguascalientes. Ahí ya son 6 mil nada más en la obra y cada parque da empleo a 60 personas. Estaremos hablando prácticamente de 12 parques de a 50 personas, entonces serían 600 empleos que se estarían perdiendo ya de manera permanente”.

Estableció que Aguascalientes concentra el 33% de toda la energía solar del país y el precio más barato de la energía solar de todo el continente está aquí en nuestro estado, ya que mientras el precio oscila entre 1,600 y 2 mil 200 pesos el megawatt/hora con fuentes como el combustóleo, con fuentes renovables se ubica entre 500 y 800 pesos, pero en Aguascalientes está en 300 pesos “y es energía que no vamos a agarrar, imaginen la afectación que va a tener, esos 800 millones de dólares ya invertidos en el estado más todo lo que está proyectado por llegar, estamos hablando de mucho dinero”.

Indicó que de acuerdo a cálculos de los analistas, de irse las empresas afectadas a los arbitrajes internacionales y que termine México demandado, como seguramente va a ocurrir, la cifra oscila entre los 20 mil y 100 mil millones de dólares, dinero que se pudiera invertir en vacunas que no se tienen para el COVID o para insumos médicos, que se van a terminar pagando en indemnizaciones por querer hacer las cosas como hace 60 años. “Hoy parece que el giro de estas empresas es el de un bufete jurídico porque todo el tiempo están pensando en amparos, en recursos legales y en arbitrajes internacionales”.