Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, es un hecho que la economía de nuestro país no avanza al ritmo que todos los mexicanos quisiéramos. Yo no hablaría de “crisis” pero sí de “estancamiento económico”. Más allá de la caída drástica de los precios de los combustibles en el mundo y de la pérdida de valor del peso frente al dólar, México presenta un desarrollo económico sumamente lento, con una limitada generación de empleos y con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) por debajo de lo pronosticado.

Un instrumento de política pública que siempre auxilia a los gobiernos en turno a acelerar la economía de un país es la política fiscal o hacendaria. Como suele suceder en cada administración pública federal, en 2013 fue aprobada una reforma en esta materia con la que se buscó incrementar la base tributaria y eliminar algunos privilegios fiscales que se venían concediendo a ciertos sectores poblaciones o determinadas zonas económicas del país.

Hoy en día y ante la circunstancia económica que vive el país, algunos actores políticos y académicos han puesto sobre la mesa la necesidad de meter reversa a la reforma de 2013 por considerarla, a su juicio, corresponsable de la desaceleración económica nacional. Evidentemente, dicha visión riñe con la del Gobierno Federal, quien le sigue apostando al denominado “Régimen de Incorporación Fiscal” (RIF), buscando con él, disminuir, de manera importante, la informalidad en nuestro país.

De ahí que algunos partidos políticos optan por la continuidad de la política hacendaria actual y otros tantos promueven la implementación de una política fiscal con ingredientes muy distintos, como lo podemos apreciar al revisar sus plataformas electorales 2015:

Partido Acción Nacional.- Promover iniciativas para revertir los aspectos negativos de la reforma hacendaria aprobada en 2013, para restablecer la tasa diferenciada del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las regiones fronterizas, restablecer el Régimen de Pequeños Contribuyentes y eliminar los topes a los rubros deducibles, especialmente para pequeñas y medianas empresas.

Partido Revolucionario Institucional.- No establecer nuevos impuestos, ni al ingreso ni al consumo, así como Establecer incentivos fiscales en sectores y regiones estratégicos, delimitando los mismos en términos de resultados y temporalidad, y utilizar al gasto público responsable como una herramienta contra-cíclica, en casos de desaceleración económica.

Partido de la Revolución Democrática.- Sin propuesta concreta sobre el tema.

Partido del Trabajo.- Generar y mantener una política fiscal anti-cíclica, es decir, que el gobierno incremente el gasto público para defender la economía popular, resguardar el aparato productivo nacional y estimular la economía nacional en esta etapa de crisis mundial, así como disponer la redistribución de los ingresos fiscales entre los tres niveles de gobierno.

Partido Verde Ecologista de México.- Impulsar mecanismos fiscales de menor costo y el acceso a instrumentos de seguridad social que permitan la formalización del empleo, logrando una mayor recaudación fiscal y la cobertura universal de servicios de seguridad social como la salud y vivienda, así como ofrecer incentivos fiscales a proyectos e incubadoras de empresas generadoras de empleo.

Partido Movimiento Ciudadano.- Diseñar un sistema fiscal promotor del desarrollo económico, que estimule la inversión, el ahorro interno y distribuya la riqueza de forma equitativa, convirtiéndose en un verdadero instrumento del desarrollo nacional, así como establecer un sistema tributario eficiente, progresivo y de mayor base de recaudación fiscal.

Partido Nueva Alianza.- Dotar de recursos fiscales suficientes a los programas que buscan promover la formalización de empleos, así como fortalecer las atribuciones de los Municipios en materia fiscal y de gasto e incrementar sus mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.

Partido Morena.- Proponer una política fiscal basada en la derogación de la mal llamada “reforma hacendaria”, en el combate a la evasión de los grandes monopolios y en el rechazo al IVA en medicinas, alimentos y libros. No puede haber ningún aumento de impuestos en un Estado que desvía gran parte de los recursos públicos a la corrupción, al derroche y a los privilegios de los altos funcionarios.

Partido Humanista.- Eliminar las excepciones fiscales a las empresas e implementar tasas progresivas, así como regresar al régimen de pequeños contribuyentes y favorecer una tasa del IVA simbólica para los productos básicos.

Partido Encuentro Social.- Eliminar el impuesto sobre nóminas estatales, sustituyéndolo con la facultad de cobrar directamente el IVA a los Estados, generalizando la tasa impositiva y manteniendo la exención en alimentos y medicinas, así como fomentar la inversión mediante el establecimiento de tarifas progresivas en materia del impuesto sobre la renta en retornos de inversión de capital, tales como intereses y dividendos.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

 

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