Óscar Uscanga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Por la carencia de insumos médicos, su posterior contagio de Covid-19 y el actual declive de su salud, la enfermera veracruzana Melissa Lizette Mora Dorantes responsabilizó a los directivos del IMSS.

Aislada en su casa, Mora Dorantes reprochó que ella y sus compañeros no recibieron a tiempo, pese a pedirlo desde inicios de mes, el equipo para atender a pacientes con coronavirus en el Hospital General de Zona 71 en el Puerto de Veracruz.

El 6 de abril comenzaron sus síntomas, un día después se hizo la prueba de Covid-19, y apenas ayer recibió los resultados positivos, según se reflejó en el folio 202001011636 que el mismo IMSS le otorgó.

“Cualquier cosa que me agrave la situación, o que Dios no lo quiera fallezca, hago responsable a las autoridades del IMSS, porque si ellos nos hubieran protegido con insumos necesarios no estaríamos en estas condiciones la mayoría de compañeros”, dijo Mora Dorantes a REFORMA.

“Hoy ya llevamos como 10 personas que mandan al módulo Covid, y hay una compañera que no sabemos de ella, no hay resultados o no nos lo quieren mencionar”.

No sabe si su contagio provino de convivir con una policía del área de urgencias, la cual ahora está internada en terapia intensiva por la misma pandemia o por atender a pacientes con neumonía atípica, pero reconoce que en ambos casos nunca tuvo una protección necesaria.

“La policía solicitó dos veces que yo le tomara la presión, se la tomé, sin ninguna protección; después, empezó con fatiga, la mandamos al módulo respiratorio, la regresaron a que continuara trabajando, volvió con nosotros y tosía cerca de nosotros”, describió la enfermera.

“Después, la internaron, se puso más grave, delicada, lo último que me enteré es que dio positiva a la muestra y está en terapia intensiva”.

Aunado a ello, al observar cómo los pacientes sospechosos aumentaban en el hospital, pero ella y compañeros seguían sin recibir el equipo de protección contra el coronavirus, decidió desembolsar 3 mil 500 pesos en guantes, goggles, cubrebocas N95 y bata desechable, narró.

Señaló como negligentes a Víctor Manuel González Arreola, director del nosocomio, y a la jefa de enfermeros, Enedina Saviñón Hernández, por ignorar una carta en la que 128 trabajadores pidieron de manera urgente, desde el 2 de abril, todos los insumos.

El silencio sobre la carencia de equipo, la cual compartía con sus compañeros por miedo a despido, se esfumó al imaginar que su salud puede empeorar, pues los síntomas han pasado de dolor de garganta, tos y fatiga, a ronchas en el cuerpo y dolor intenso en la espalda, comentó.

“No quiero represalias contra mí o mi familia, porque la jefa de enfermeras nos dijo desde marzo que no teníamos por qué hacer publicaciones en los medios, que podríamos ser llevados a la mixta disciplinaria, como amedrentando al personal por contar que no hay insumos”, reveló Mora Dorantes.

La enfermera con 19 años de experiencia, 15 de ellas dentro de las filas del IMSS, también le preocupa la salud de su esposo (también enfermero), quien -a la espera de su resultado por Covid-19- lleva tres días con fiebre de 39 grados centígrados y malestar en el cuerpo.

Ayer, REFORMA publicó que trabajadores de esta institución en Veracruz, así como de la Clínica 17 en Cancún, Quintana Roo, advirtieron de su miedo a posibles brotes de contagio entre personal médico al ver cómo ocurría algo similar en Tijuana, Baja California.