Ante la advertencia de que el Sistema de Administración Tributaria pudiera ser más riguroso en sus llamados a los contribuyentes a cumplir con el fisco, el sector de la construcción se manifiesta vulnerable, pues si normalmente es de los más perseguidos por las “invitaciones” a transparentar su actividad, habrá que ver la forma en que el SAT trabajará en 2021, pues se presume buscará recaudar más.

Así lo manifestó el presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Ángel Palacios Salas, quien refirió que además de declarar al SAT, la mayoría de los constructores tienen por obligación, pues así se los solicita el fisco, demostrar que no realizan ninguna actividad ilícita.

Comentó que en su caso y de otros asociados de la CMIC “tuvimos que demostrar que no nos dedicamos a actividades ilícitas, entonces, hay que contestar vía oficio dirigido al SAT que nuestra actividad es permitida y legal completamente”, es por esto que se advierte la vulnerabilidad del sector.

Así pues, indicó que ésta es una carga más sobre todo para las empresas constructoras pequeñas, pues si no se tiene un buen sistema de contabilidad, sistemas informáticos y personal capacitado, se crean más cargas fiscales “a pesar de que año con año se ha hecho la misma actividad y no generamos ningún proceso que no esté permitido por la Ley”.

El presidente de los constructores, externó que la afectación económica para todo el sector productivo ha sido considerable, no obstante la contribución al país no debe pararse y de eso hay conciencia, “con gusto lo haremos, pero creo que así como el Gobierno Federal será más exigente para recaudar, como ciudadanos y dirigentes de los sectores productivos, también debemos exigir que se reintegre el recurso en beneficio de la sociedad. Ahora más que nunca se requieren recursos para educación, salud, transporte, infraestructura”.

Entonces, dijo, desde los sectores sociales y productivos, se tendrá que pedir a las autoridades que haya más transparencia en el destino de los recursos, “no más opacidad en su destino ni cajas chicas. Pues ahora con el tema de la rifa del avión, no se supo cuánto entró, cuánto salió y a dónde se destinarán los recursos, por citar un ejemplo”.