La aplicación generalizada de vacunas, es la solución más eficiente para poner fin a las crisis sanitarias, por ello la importancia de que la población fortalezca la cultura a favor de la vacunación, consideró la doctora Eva María Salinas Miralles, catedrática e investigadora del Centro de Ciencias Básicas de la UAA.
Lo anterior, a propósito de la vacuna contra el SARS-CoV-2, cuyo desarrollo se ha convertido en una carrera de las farmecéuticas para superar las pruebas y cubrir los estándares que permitan su distribución y comercialización y que se trata de una de las noticias más esperadas del año.
La investigadora en el área de inmunología detalló que la producción de una vacuna pasa por diversas etapas, la preclínica es en la que se aplica el proyecto candidato a diversos animales de experimentación que después se pondrán en contacto con el agente infeccioso, de esta forma se busca comprobar el tipo de protección y el nivel de seguridad que brinda el producto.
Luego de esto, se tienen tres fases clínicas, cuya finalidad consiste en asegurar que la vacuna no provoque reacciones adversas y que sea eficaz en la generación de protección en el humano. “Primero, se trabaja con un grupo reducido de sujetos voluntarios, de entre 20 y 80 adultos, quienes reciben la dosis para reacciones adversas inmediatas y evaluar los efectos biológicos de la vacuna, incluida su capacidad para despertar una respuesta protectora”.
Si los resultados son favorables, entonces se procede con la siguiente fase, en la que se aumenta el número de voluntarios, pero subdivididos de manera aleatoria en distintos grupos de estudio.
Por último, se llega a la fase 3, en la que se aumenta exponencialmente la cantidad de voluntarios y se involucran distintos centros médicos de diferentes partes del mundo. El objetivo es obtener una muestra representativa que favorezca la detección de reacciones adversas, cuya probabilidad de aparición sería muy escasa y, así, terminar de comprobar la efectividad del compuesto con una muestra poblacional que asemeje las condiciones futuras reales de aplicación de la vacuna.
Para el caso de enfermedades de alta velocidad de contagio, como la COVID-19, la aplicación generalizada de vacunas es la solución más eficiente para poner fin a las crisis sanitarias.