Con la entrega de la constancia que la acredita como gobernadora electa, Teresa Jiménez comienza un camino que la puede llevar al reconocimiento público o que su administración sea irrelevante. Lógicamente que no es una tarea fácil hacer los acomodos para que todo marche sobre ruedas, ya que enfrentará toda clase de presiones, desde aquellos que la acompañaron en sus cinco años como presidenta municipal hasta los que fueron en la coalición, que al igual que sus compañeros de partido y representantes de las “fuerzas vivas”, están a la espera que los considere a la hora de armar su equipo de trabajo.

Más allá de toda clase de pancistas que pululan en torno a la decisión, la próxima mandataria debe tener presente lo importante que es no desdeñar lo que ha hecho el sexenio que concluye y tenga presente que cada peso invertido en estos seis años han sido aportados por el pueblo vía impuestos y otras obligaciones fiscales y derechos, por lo que los programas deben tener secuencia y en aquello que deba fortalecerse no dudarlo. Cada gobernante es proclive a dejar su sello, sea en obras y servicios o en acciones de apoyo a las empresas, la economía y los emprendedores, que son los que crean y fortalecen el empleo, lo que también puede hacer la que llega, pero sin nulificar lo que hizo quien la antecedió.

Hay varios ejemplos de lo que no debe hacerse, es el caso de la ciudad en miniatura que se creó en el parque Rodolfo Landeros Gallegos, durante el sexenio del ingeniero Miguel Ángel Barberena Vega, en que estaban los Palacios de Gobierno y Municipal, el Teatro Morelos y otros edificios y lo cual tenía fines didácticos. Las siguientes administraciones abandonaron ese propósito por lo que el hierbazal invadió el lugar y más tarde el mismo espacio fue convertido en cementerio de vehículos chatarra del propio Gobierno. A final del día se perdió un proyecto que debió tener un mejor destino.

En función de lo descrito la próxima titular del Poder Ejecutivo debe reflexionar qué programas tienen que continuar y cuáles hay que fortalecer, pero no echar al cesto de la basura todo lo que recibe. Ya es tiempo de acabar con esa nociva costumbre de inventar Aguascalientes cada seis años, por el contrario tiene que haber encadenamiento para que la entidad presente una estampa de lo que ha sido a través de los años. Que de la misma manera que es un orgullo tener un Jardín de San Marcos, una Catedral y los Palacios de Gobierno y Municipal, los teatros Morelos y Aguascalientes, el Templo de San Antonio y la antigua estación del ferrocarril, todo ello creado en distintas épocas que identifica y forma parte de la historia de esta ciudad.

Además debe darle mayor impulso a los programas de interés turístico, vinculando a todos los municipios y no sólo a los que están catalogados como “Pueblos Mágicos”, lo mismo promover ante las instancias federales del deporte y la cultura para que programen el mayor número de eventos hacia esta entidad, con lo que se le dará mayor aliento a los sectores hotelero, gastronómico y comercial.

En esencia son algunos de los puntos en que la gobernante puede poner mayor énfasis y tener presente que hay que aprovechar al máximo cada día, porque los cinco años que estará en el cargo se van tan rápido que cuando voltee es porque ya toca la puerta su sucesor.

REGRESA A LO SUYO

Marta Márquez Alvarado regresa a la Cámara de Senadores a concluir el período para el que fue electa, con lo que deja atrás un proyecto frustrado, pese a que se consideró como uno de los más destacados de los últimos años. Su capacidad está fuera de duda, por lo que desde un principio, cuando anunció que aspiraba a la candidatura al Gobierno del Estado, se tuvo la idea que estaba en el camino correcto.

El problema fue que quien o quienes la asesoraron no tomaron en cuenta algunos detalles, es el caso de su presentación como candidata, al señalar que su lugar de nacimiento y crecimiento fue en la colonia San Pablo, sin duda uno de los lugares tradicionales de la ciudad pero que muchas personas no conocen y menos de los diez municipios fuera de la capital, por lo que no era un significado que atrajera.

Desde el inicio lanzó varios dardos a quien se perfilaba como la abanderada panista, principalmente por presuntos malos manejos en su tiempo de alcaldesa, pero que no hizo mella al estar bien arropada por dirigentes del Comité Ejecutivo Nacional del PAN y figuras influyentes del mismo organismo y que luego hicieron lo propio el PRD y el PRI, con lo que casi en solitario luchó en contra de un grupo compacto.

A lo largo de la campaña fueron una constante las denuncias públicas que hizo, pero que no encontraron eco en los ciudadanos y tampoco en las instancias jurídicas en donde radicó cada demanda, actitud que mantuvo hasta los debates que se llevaron a cabo y a los cuales no asistió la susodicha. No haber cambiado la táctica sepultó sus intenciones.

El martes 31 de mayo anunció que declinaba la candidatura para unirse a la de la morenista Nora Ruvalcaba Gámez, con el argumento que había que frenar “la corrupción y el saqueo”. En teoría dejaba de encabezar la coalición PT-PVEM, actitud que seguramente tomó luego de que estuvo en esta ciudad el diputado José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña, del PT, para respaldar la candidatura de la panista, lo que al hacerlo público fue una puñalada certera.

Como colofón, al siguiente día el vocal ejecutivo estatal del Instituto Nacional Electoral (INE), Ignacio Ruelas Olvera, y el presidente del Instituto Electoral del Estado (IEE), Luis Fernando Landeros Ortiz, dejaron en claro que en términos jurídicos no existe la figura de la declinación de una candidatura a favor de otra, por consiguiente al respaldar Marta Márquez a Nora Ruvalcaba “es de carácter político y mediático, pero los votos que sean emitidos al PT y PVEM en la jornada del 5 de junio se les contará a estos partidos políticos, no a MORENA”. Ninguno de los dos partidos acudieron al IEE a cancelar la candidatura de Márquez Alvarado, por lo que el proceso electivo siguió su marcha en el cual obtuvo 7 mil 280 votos, que le dio 1.56% del total que se emitió para quedar en cuarto lugar.

Lo único que le queda a la ex candidata verde ecologista–petista es saber escoger con qué partidos va a jugar y aprovechar la experiencia vivida para reencausar su vida política, que los años que ha pasado en el Senado sean de provecho para la causa que encabeza, porque facultades tiene, sólo que hay saber cómo procesarlas.

MERODEÓ LA TRAGEDIA

El presidente municipal Leonardo Montañez reiteró que “no hay prisa” para obligar a los traileros para que ya no entren a la ciudad, pese a que tiene varias semanas en funcionamiento el Libramiento Carretero, por lo tanto mantiene el período de gracia de 45 días para que lo hagan. Esta actitud estuvo a punto de provocar una catástrofe el pasado 10 de junio cuando un quinta rueda se quedó sin frenos en el crucero del tercer anillo o avenida Siglo XXI y la entrada al fraccionamiento Nuestra Señora de la Asunción, colisionando a 10 vehículos que estaban a la espera de que el semáforo les diera luz verde. El resultado se calificó como un verdadero milagro ya que aún cuando hubo 14 lesionados ninguno fue de gravedad, no obstante la mayoría de las unidades quedaron inutilizadas. Para obligar al transporte pesado para que tome la ruta correcta quedan más de 35 días, lo que no hace mella en el primer edil, que seguramente cambiará de parecer cuando suceda lo irreparable. En este espacio de ha reiterado que dicho fraccionamiento fue construido sobre el lomerío del nororiente de la ciudad, consecuentemente, calles y avenidas tienen un declive muy prolongado por el que circulan los camiones pesados y que al ir de bajada y con la carga que llevan toman mayor velocidad, por lo que al tratar de frenar no pueden hacerlo y terminan por chocar con todo lo que encuentra a su paso, lo que ha debería haber tomado en cuenta el Ayuntamiento, pero prefiere seguir en sus trece.

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