Selene Salinas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La disminución de la nota crediticia de Pemex no se traducirá en afectaciones a la calificación soberana del Gobierno federal, aseguró la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Esta semana la calificadora Moody´s redujo la nota crediticia de la petrolera de Ba2 a Ba3 por los recientes riesgos financieros y de negocios ocasionados por las altas deudas de la empresa estatal.

La situación financiera de la petrolera está vinculada a la calificación soberana de México debido a los recursos que la federación tiene que transferir a Pemex para mantenerla a flote.

No obstante, a diferencias de otras calificadoras, la nota que recibe Pemex de parte de Moody´s parte de un análisis específico de la petrolera, no vinculado estrechamente con la calificación del soberano, aseguró Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda.

“Si bien el desempleo de la empresa (Pemex) pudiera tener algún efecto indirecto en las finanzas públicas, en este momento el modelo que tiene la calificadora y la información que hemos analizado, no prevemos una acción sobre la calificación crediticia del Gobierno federal”, aseguró.

Asimismo, comentó que los mercados financieros no reaccionaron drásticamente al movimiento de calificación de Pemex, lo que apunta a una estabilidad de la nota soberana.

“Los mercados no reaccionaron a la baja de calificación ya que los inversionistas se adelantan a ciertos eventos y la baja de calificación ya estaba descontada en el manejo de portafolios de inversión”, afirmó Yorio.

Explicó que los inversionistas que pudieron tener algún tipo de limitación por la calificación crediticia tomaron ya decisiones para recomponer o desbalancear sus portafolios con anterioridad.

El año pasado, cuando la nota de Pemex llegó a Ba2, entró al grado especulativo, lo que evita que ciertos inversores por ley apuesten por este tipo de empresas.

Yorio explicó que a pesar de la baja calificación se percibe un apoyo del Gobierno federal hacia Pemex, lo que permite que los inversionistas sigan interesados en los activos que saca la empresa al mercado.

Refirió que al momento de la baja de calificación hubo un incremento en la tasa de interés de 15 puntos base en el bono de 10 años de la empresa, pero tuvo un regreso. Esto debido a que los inversionistas compraron y vendieron bonos.

Por su parte el bono soberano a 10 años tuvo un incremento de 2 puntos base y luego regresó a sus niveles normales.

Finalmente, adelantó que Hacienda está buscando nuevas formas de apoyar a Pemex sin afectar más recursos presupuestarios, aunque no precisó la estrategia.

No obstante, recordó que desde el inicio de la Administración, el Derecho de Utilidad Compartida (DUC) ha pasado de 60 a 40 por ciento lo que libera flujo de efectivo para la petrolera.