Las fallas y trámites tardíos que se tienen en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio (RPPC) ya no tienen que ver del todo con el hackeo a su sistema informático, ocurrido en febrero del año pasado, sino con malas prácticas de parte de su personal, con información no resguardada, gente “infiltrada” que entorpece el avance de los trámites, así como la aplicación de criterios para prestar el servicio, además “del favoritismo hacia notarios consentidos y algunos inmobiliarios”.

Notarios públicos de la entidad manifestaron lo anterior y señalaron que es algo ya platicado con autoridades estatales, pero que no se ha dado solución a estos temas que provocan, en gran medida, la desconfianza de los bancos para otorgar los créditos hipotecarios que muchos posibles compradores de inmuebles buscan.

También se está cometiendo una falta a la Legislación Civil del estado de Aguascalientes, pues las citas para recepción de avisos notariales se están dando hasta una semana después de solicitarla, a pesar que la ley indica que debe ser un trámite inmediato, según el artículo 2888.

Con estos antecedentes, “tienen razón los bancos (en no dar créditos hipotecarios) porque consideran que así no se garantiza la seguridad de cómo se está trabajando, además de que se han presentado casos en que se emite documento de que no hay gravamen sobre el inmueble y, al continuar con el trámite, resulta que sí existe, o viceversa”, y se trata de errores que han hecho perder millones de pesos entre agentes inmobiliarios, notarios, abogados, pero los principales afectados serán los interesados en la compra-venta del bien.

Un asunto que debe erradicarse, y eso sí está en manos de los directivos del RPPC, es acabar con el favoritismo a determinados notarios o inmobiliarios, toda vez que  a todos los solicitantes de la atención se debe dar el mismo trámite ágil y en atención a lo que marca la ley, pues esto también ayudará a que se acaben los “coyotes” o gestores que rondan esas oficinas estatales.

En torno a los avisos notariales, comentó que al fedatario le interesa que el documento sea recibido, sin importar del todo cuánto tiempo se tarde el RPPC en darle cauce, pues lo que interesa en lo inmediato es tener un folio y fecha de entrada para asegurar que no se ejecutarán acciones como embargos por presuntamente haber hipoteca, a pesar de que no exista, pues, de ocurrir, como es recurrente en los últimos meses, se obliga a litigar para comprobar que la información dada no es la correcta.

Notarios públicos consideran que el actual director del RPPC tiene la mejor disposición de mejorar la atención, pero, al parecer, ha estado batallando con una parte de su personal y gente que fue “incrustada”, sustituyendo a personal que fue despedido al principio de la administración y que tenía la “memoria” de libros e información que se maneja en dicha dependencia.

El tema ahora es que hay empleados que poco conocen del servicio del RPPC y la responsabilidad que ello tiene, un sistema informático que, al parecer, no funciona plenamente, con una persona al frente que deja ver que tampoco tiene idea del tema jurídico. “Es realmente un problema serio” que debe ser atendido como tal.