Desde hace unas semanas, decidí abordar el tema de la consulta ciudadana que se llevará a cabo el próximo domingo, razón por la cual doy continuación y me permito comentar algunos aspectos económicos que me parecen relevantes sobre la misma. En repetidas ocasiones he mencionado que me parece absurdo e insultante que se ponga en tela de juicio si una autoridad deba o no deba de realizar su trabajo y sancionar a quienes cometieron alguna violación a la ley que pudiera traducirse en delito o falta administrativa; sin embargo, se puede inferir que la famosa consulta forma parte de las ocurrencias del Ejecutivo Federal para llevar una agenda mediática que se preocupa más por distraer que por gobernar.

En los últimos días, me di a la tarea de investigar sobre el costo de la consulta y sorpresivamente encontré diversos estudios en los que se puede constatar que será un capricho que costará entre los 500 y los 560 millones de pesos. Según consta en documentación oficial, el costo de la consulta implica instalar más de 50,000 casillas, cuando quizá con ese recurso pudiera hoy en día cubrirse el financiamiento de vacunas o insumos médicos para continuar con la lucha del COVID-19 o quizá para cubrir y entregar estímulos a los empresarios y sus trabajadores que han sido los más perjudicados a lo largo de esta pandemia.

Si bien el recurso saldrá de lo destinado al propio Instituto Nacional Electoral, en lo personal decido poner en tela de juicio la poca planeación para llevar a cabo un ejercicio democrático a tan sólo casi dos meses de la jornada electoral más grande en la historia del país y frente a la crisis detonada por el virus. Lo anterior, adquiere mayor relevancia si consideramos que para que los resultados de dicha consulta puedan adquirir “validez plena” y sean vinculantes, al menos el 40 por ciento de las personas registradas en padrón electoral (aproximadamente 93 millones 597 mil 559 mexicanos) deberán participar; es decir, cerca de 37 millones 439 mil 23 de mexicanos deberán responder a la famosa pregunta.

Para conocer la ubicación de la casilla, el propio Instituto Nacional Electoral ha habilitado el siguiente portal https://ubicatumesa.ine.mx/ e inclusive un número para enviar un WhatsApp al 555 809 7300 a través del cual podrán informarse sobre la ubicación de las mesas para votar, siendo que en su gran mayoría corresponden a las casillas en las que se depositaron los sufragios para la pasada elección y el único requisito para participar es contar con credencial de elector vigente y acudir en un horario comprendido de las 08:00 a las 18:00 horas.

Mientras tanto, me permito dejar el tema sobre el tintero, ya que cada quien tendrá la oportunidad de realizar un análisis y determinar si acude o no a formar parte de esta “consulta” ciudadana en la que a través del voto (positivo o negativo) a una pregunta poco clara se pretende “dar justicia” cuando existen instituciones destinadas para ello. Agradezco el favor de su lectura y les deseo un muy buen fin de semana.

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