Tonatiúh Rubín
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Tierra, agua y aire han sido contaminados por el plástico, un material que científicos también han descubierto en tejidos y órganos humanos, de acuerdo con una investigación presentada en una reunión virtual de la Sociedad Americana de Química (ACS, por sus siglas en inglés).

Si bien los productos de plástico, como bolsas o botellas, pueden fragmentarse hasta tal punto que son imperceptibles para el ojo humano, permanecen en el ambiente como microplásticos.

Los microplásticos son pequeñas partículas y fibras de este material con un diámetro inferior a 5 milímetros, apunta la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

En alimentos como cerveza, miel y sal de mesa se han encontrado estos pedazos, aunque aún se desconoce su impacto en la salud humana, señala un informe del organismo.

Investigaciones en animales han vinculado la exposición a microplásticos con infertilidad, inflamación y cáncer.

En humanos, por su parte, se ha demostrado que el plástico puede llegar al cuerpo a través del tracto gastrointestinal, pero los investigadores desconocían si las pequeñas partículas se acumulaban en los órganos.

Para comprobarlo, los científicos recolectaron muestras de tejidos utilizados para estudiar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.

Se utilizaron pulmones, hígados, bazos y riñones porque son órganos que probablemente están expuestos a filtrar o acumular microplásticos, señala un comunicado de la ACS.

Los científicos de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, desarrollaron un procedimiento para extraer los plásticos de las muestras y analizarlos mediante una espectroscopía Raman, técnica que utiliza la interacción de la luz con la materia para obtener información sobre el material, indica la compañía Mettler Toledo.

Gracias a este procedimiento, encontraron diferentes tipos de plásticos en los tejidos humanos, entre ellos policarbonato, politereflalato de etileno (PET) y polietileno.

En todas las muestras, los científicos detectaron plástico, incluido bisfenol A (BPA), un material que preocupa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por sus propiedades tóxicas y hormonales.

“Nunca queremos ser alarmistas, pero es preocupante que estos materiales no biodegradables que están presentes en todas partes puedan entrar y acumularse en tejidos humanos y que no sepamos sus posibles efectos en la salud”, advierte Varun Kelkar, uno de los autores de la investigación.