Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores como he abordado estas últimas cuatro semanas, continuamos con los comentarios respecto a los servicios de agua en el espectro nacional y local, como ha sido de su conocimiento en estas entregas que para el caso de Aguascalientes, como ya lo había anunciado retomaré lo aportado por el reconocido investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes Jesús Gómez Serrano, con relación al siglo XIX y principios del XX con sus tensiones sociales no resueltas en el tema hídrico.
Pasemos entonces a esa relatoría; a finales del siglo XIX en la ciudad de Aguascalientes se consideraba la construcción de nuevas acequias o incluso su reparación, respecto del agua proveniente del manantial de Ojocaliente, considerando luego su entubación. También del año 1899 a 1910 se otorgaron aproximadamente 3,337 mercedes de agua lo que equivalía de manera acumulada desde 1899 al 1910 en 2668.8 metros cúbicos. El gobernador Carlos Sagredo llegó a decir que esta visión que se planteaba en Aguascalientes respecto a la nueva dinámica de distribución de agua era en pocas palabras una conquista en favor de la higiene (1903).
Recapitulando tendríamos entonces como modalidades del servicio que se tenían en esa época: administración directa, obra contratada y obra concesionada.En 1904, en una publicación de carácter local, es decir: la “Revista del Centro” de fecha 28 de mayo decía: “La ciudad moderna necesita pavimentos y drenajes modernos”. Así que el 23 de mayo de 1905 el gobierno del estado ordena al gobierno municipal, que suspenda la concesión de nuevas mercedes de agua a particulares, emprendiendo hacia otra visión, sin embargo, las concesiones no dejarían de estar presentes en el abastecimiento de agua en la ciudad.
Mencioné en el párrafo anterior que las concesiones seguirían en práctica, tal es así que se da el caso del Padre Ramón Gutiérrez quien obtiene una concesión para abastecer la ciudad con las aguas del arroyo Morcinique y le es concedido el uso de estas aguas. En julio de 1910, en ese empuje de lograr que Aguascalientes llegue a la par de las nuevas ciudades en la nueva de visión de infraestructura y modernidad en la distribución de agua, por tal motivo, el gobernador Vázquez del Mercado contrata con la compañía Bancaria las obras de abasto de agua potable, por $940,000, el gobierno emite bonos por $1´300,000 que compra el Banco Central Mexicano. El nuevo proyecto contempla volver al manantial, desechando el proyecto de usar el Cedazo, las obras se llevan de manera atropellada de 1910 a 1911. En 1912, ya sin Porfirio Díaz en la presidencia, ni en la gubernatura su incondicional Vázquez del Mercado, el gobernador maderista Alberto Fuentes Dávila mediante Decreto declara insubsistentes, los contratos de la Compañía Bancaria y el Banco Central Mexicano.
Las tensiones en el abastecimiento de agua y la prestación del servicio serían parte de esa historia, que lamentablemente siempre se olvida, exhibiendo la “memoria corta” no sólo de sus habitantes, sino de los encargados demantenerla fresca y aprender de las experiencias, y de los decisores y administradores del agua, en una práctica cotidiana que es la alta rotación de personal y la falta de profesionalización de quienes laboran en el sector agua.
En la ciudad de Aguascalientes, mucha gente siguió usando las acequias para bañarse y lavar la ropa, e incluso como drenaje. Esa era la práctica cotidiana, de un amplio sector de la población, todavía en la década de los años 80 en el siglo XX, se podían ver lavadores de coches en la acequia de la Alameda, de donde tomaban agua para lavar, ese pasaje aún lo recuerdo. Ya mencioné que en esa ola de higiene, las formas de abastecer agua se fueron modificando de las fuentes públicas cuyas imágenes se pueden apreciar aún en fotos que datan de los primeros años de la fotografía hasta la primera mitad del siglo XX.
Como ha podido apreciarse el agua no era como tal gratuita en la historia de Aguascalientes, el hacerla llegar a los domicilios, implicaba un precio, desde los seis centavos que cobraba el aguador por un lote de cántaros, hasta algunas fuentes, el hecho de que la gente fuera a acarrear el agua, con sus baldes o cubetas a una fuente pública, no tenía un precio, pues insisto el servicio era lo que se cobraba, la próxima semana concluyo con este apartado de lo que podríamos decir breve historia del servicio agua en Aguascalientes, pasemos ahora al contexto nacional.
A modo con conclusión, ya que en las entregas anteriores comenté los vacíos que presenta la iniciativa presentada por la fracción parlamentaria de MORENA en el Senado por conducto de Martí Batres, la cual exhibe desinformación, pero más aún la falta de comunicación que ha prevalecido en grupos de activistas y por parte de autoridades gubernamentales, que en ambos casos algunos no se han prestado al diálogo, prevaleciendo los “fundamentalismos” por ambas partes, ha urgido el diálogo y urge, es más que necesario, independientemente del sesgo que presentan en cuanto a conocimiento del sector, acercarse con los diversos grupos que “pugnan por rechazar la privatización”, cuando de ninguna manera la hay, el desconocimiento a la CPEUM Constitución federal y la propia Ley de Aguas Nacionales, al propio lenguaje técnico del sector, y en esa confusión se pierden los avances posibles. Ya lo he señalado en esta columna los Decretos del 06 de junio no son problema, son una herramienta positiva, pero ésta puede extraviarse, si se persiste en debilitar a las instituciones del sector agua, en los ámbitos federal, estatal y municipal, todos los partidos políticos que han gobernado en cada ámbito en la mayor parte de los casos han contribuido a crear esa fragilidad institucional del agua, el riesgo si es aumentar la contaminación, reducir por mala gestión la disponibilidad y el ejercicio de prácticas corruptas que son privatizaciones de facto, y que jamás se han cuidado, tráfico de derechos de agua; entonces es menester que los grupos de profesionistas y especialistas con alta experiencia fáctica, como ANEAS, la AMH y universidades, así como las áreas técnicas de una burocracia especializada construya un nuevo marco institucional del agua, de lo contrario los resultados serán fatídicos, recuerden que estas acciones deben tender a que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com