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Agencia Reforma

CDMX.- En 2010, John Means empleaba su mano izquierda llenando planas y planas en un salón del Gardner Edgerton High School, en su natal Kansas. Ayer, ese brazo zurdo firmó el décimo juego sin hit, ni carrera en la historia de los Orioles de Baltimore, en la victoria 6-0 ante los Marineros de Seattle.
“Jugador de Grandes Ligas, jugador de Grandes Ligas”, escribía Means una y otra vez, invocando un futuro con el que soñó desde que comenzó a jugar beisbol a temprana edad.
“Siempre lo escribía, pero nunca pensé que sería realidad”, confiesa Means, el as de Baltimore que ayer retiró a 26 de 27 bateadores enfrentados para conseguir el más atípico de los juegos sin hit, ni carrera que Grandes Ligas haya visto.
Means, autor del primer “no-no” en solitario para Baltimore desde 1969, se convirtió en el único pitcher en la historia de MLB en conseguir ese hito sin otorgar una base por bolas o cometer un error.
Fue el segunda base de los Marineros, Sam Haggerty, quien pese a poncharse, logró llegar a primera base gracias a un “wild pitch”; inmediatamente lo sacaron intentando robar la segunda colchoneta.
Baltimore había conseguido un sin hit ni, carrera combinado en 1991, pero la sublime actuación de Means ayer le dio un sabor especial a la hazaña.
“Fue simplemente dominante”, apuntó su manager, Brandon Hyde.
Aquel soñador que llenaba planas con su sueño de Grandes Ligas llegó a MLB en 2018, tras cuatro años en las sucursales de Baltimore, que lo seleccionó en la Ronda 11 del Draft de 2014.
En su primer año, Means terminó segundo en la carrera por el Novato del Año y fue parte del Juego de Estrellas.
Ahora, colocó su nombre junto al de Joe Musgrove, de los Padres, y Carlos Rodón, de los Medias Blancas, como los tres lanzadores que han conseguido un “no-no” esta temporada.

Entérate
El autor del último out del juego sin hit ni carrera de John Means fue el mexicano Ramón Urías, quien jugó de campocorto y se fue de 3-1 con una carrera producida.

ASÍ LO DIJO
“Es indescriptible. Ojalá tuviera palabras, pero no puedo. Es una sensación muy loca, una experiencia de otro mundo, no lo he podido procesar”.
John Means, pitcher de Baltimore sobre su sin hit, ni carrera.