Hasta hace poco tiempo, tener un historial sano en el Buró de Crédito era un requisito indispensable para acceder a créditos personales. Sin embargo, esto ha cambiado recientemente con el auge de compañías online que ofrecen préstamos sin buró , no exentos de críticas. Por ello, lo recomendable es utilizar comparadores de créditos rápidos, informarse sobre cada compañía y ponerse en contacto con Condusef ante cualquier duda o incidencia.

¿Qué es el Buró de Crédito?
Como ya informábamos en anteriores artículos, el Buró de Crédito es una herramienta fundamental para bancos y prestamistas antes de conceder un crédito. Su base de datos proporciona información sobre los solicitantes, indicando si tienen otros préstamos abiertos, con qué compañías, cuáles son sus montos y si se han pagado de forma satisfactoria. Es, en otras palabras, un instrumento para reducir el riesgo de estas compañías a la hora de proporcionar financiación.
Sin embargo, nos encontramos en un nuevo escenario. Y el principal causante del cambio no es otro que Internet. Bajo su paraguas han surgido decenas de prestamistas online que aseguran no tener en cuenta el Buró de Crédito a la hora de tramitar una petición de crédito.

Pero, ¿es realmente cierto?
La respuesta es “Sí”, pero con matices. En realidad sí tienen en cuenta el historial crediticio de cada persona y solo algunas compañías conceden préstamos a quienes no tienen un informe sano. Y en cualquier caso, lo hacen solo en aquellos casos en los que la deuda es de bajo monto o se ha contraído con compañías que no son bancos, entre otras condiciones. En cualquier caso, se trata de un tema complejo, pues cada prestamista tiene su propio criterio y cada solicitante se encuentra en una situación diferente.

Ventajas e inconvenientes de estos nuevos prestamistas
La principal ventaja de estos prestamistas de nuevo cuño es que otorgan créditos a quienes, hasta hace poco, tenían el grifo de la financiación totalmente cerrado. También son destacables su rapidez a la hora de depositar el dinero y la facilidad de tramitación, pues todo se realiza online.
En cuanto a los inconvenientes, están sin duda los intereses más altos, al menos en relación al CAT (Costo Anual Total). No obstante, los prestamistas online argumentan que este valor no es exacto, pues calcula el costo a través de una proyección temporal que a ellos no les es aplicable: estos préstamos se pagan en cuestión de semanas, mientras que el CAT hace referencia a créditos con una vida de varios años.

Consejos para elegir bien (o no elegir)
Para evitar problemas o una elección errónea a la hora de pedir un préstamo, es recomendable seguir una serie de consejos. Por ejemplo, la de utilizar comparadores de créditos rápidos. Estos comparadores, como es el caso de Credy24.mx, ofrecen información contrastada y actualizada sobre diferentes prestamistas. Todo ello en un mismo espacio, permitiendo al usuario chequear de un solo vistazo cuáles son las compañías más convenientes y cuáles las menos adecuadas.

Además, es también importante informarse en profundidad sobre el prestamista con el que se quiere tramitar el crédito. Para ello, estos son algunos datos a tener en cuenta:

  • ¿Su página web es segura? Chequea que en la barra de navegación de la parte superior aparezca un candado verde. Ello indicará que el sitio web está protegido con un certificado SSL. Es además conveniente que el navegador indique qué compañía ha verificado dicho certificado SSL, algo que realizan empresas de seguridad como Comodo o GoDaddy.
  • ¿Sus datos de identificación son claros y transparentes? En el apartado de Términos y Condiciones, Aviso Legal o similar, el prestamista deberá indicar de forma clara cuáles son sus números de identificación, su dirección postal, sus números de contacto, etc.
  • ¿Está registrado en Condusef? Se trata de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, y cuenta con un sistema de registro de los prestadores de servicios . Si el prestamista no aparece en él, será una señal negativa sobre su fiabilidad.