Claudia Guerra 
Agencia Reforma

Monterrey, México.- “Es una desesperación terrible”, dice Alberto Cepeda, de 52 años, al recordar el día que recorrió negocios para intentar comprar o rentar un tanque de oxígeno. En todos estaban agotados.

Tras dar positivo a Covid-19 le diagnosticaron neumonía y ante la saturación hospitalaria y las altas probabilidades de necesitar oxigenación, su médico le sugirió conseguir uno.

Alberto enfrentó este viacrucis hace dos semanas.

“Me generó un temor terrible de llegarlo a necesitar y no tenerlo”, recalca.

“Al salir a la calle, andar investigando, no hay. ¿Por qué no hay en el mercado?, ¿por qué no hay en Monterrey? Porque hubo personas que fueron y se surtieron por si un día lo necesitan”.

Gracias a una amiga que se lo pidió a un médico pudo tener acceso al oxígeno que tanto necesitaba.

DESABASTO DE TANQUES
Al preguntar por la venta o renta de un tanque de oxígeno ayer en 11 negocios del área metropolitana en ninguno había. En su mayoría indicaron que no tienen desde hace 15 días ni saben cuándo les llegarán.

En Arrendadora de Muebles para Hospital División de Oxígeno una empleada comentó que conseguir uno sería por suerte.

“Ahorita es pura suerte”, expresó, sin saber que hablaba con una reportera. “Está sobrepasado esto, pregúntele mejor al médico a dónde más la puede orientar. Desde que empezó el Covid se agotó inmediatamente porque mucha gente rentó para prevenir”, dijo.

“El problema de ahorita es que la gente que está enferma ya no tiene equipos, precisamente porque mucha gente se hizo de equipos”.

En Praxair, una de las principales distribuidoras, refirieron que probablemente llegarán tanques hasta septiembre.

Los concentradores de oxígeno, que son eléctricos, en venta o renta, igual se terminaron. En Oxylife señalaron que les quedaba uno con capacidad para 5 litros a un costo de 62 mil pesos.

“Todo está bien escaso ahorita, es al primero que marque y diga ‘sí lo quiero’, se lo lleva”, explicaron ahí.

“Nos están marcando de Reynosa, Nuevo Laredo, están viniendo de allá aquí a Monterrey a buscar”.

VIVEN ODISEA
El neumólogo Abelardo Elizondo Ríos es el médico de Alberto y ha atendido a otros pacientes con Covid-19 que han requerido oxígeno y vivieron una odisea para encontrarlo.

El especialista cuestiona la falta de empatía de quienes al contar con recursos económicos adquirieron tanques o concentradores de oxígeno sin estar enfermos.

Es algo similar a lo que ocurrió con las compras masivas de papel higiénico al iniciar la pandemia, añade, pero en esta ocasión está en juego la vida porque los hospitales están llenos y una opción es oxigenarse en casa.

“Fue para ellos un viacrucis conseguir el oxígeno”, recalca Elizondo. “El viacrucis es porque mucha gente rentó tanques de oxígeno y compró medicamentos sin necesidad de comprarlos, por egoísmo”.

No hay justificación, expresa, para que una persona sin estar contagiada de Covid-19 o sin síntomas compre oxígeno o medicamentos.

“Si tú rentas un tanque de oxígeno para tenerlo en tu casa por si se necesita y no lo vas a terminar necesitando, el que realmente lo necesita no lo va a encontrar y se va a morir”, dice.

Lamenta que la pandemia haya sido aprovechada para elevar los costos de estos insumos médicos, otro factor que vulnera a los pacientes que los requieren.

El neumólogo intensivista Uriel Chavarría coincide en que es falta de solidaridad humana adquirir un aparato de este tipo cuando no se necesita.

Explica que un paciente con Covid-19 requiere ser internado en un hospital cuando su oxígeno está por debajo del 90 por ciento. Estos niveles pueden estarse revisando en casa con un oxímetro.

“Del 97 al 100 por ciento es casi lo normal”, comenta.

“El valor por debajo del cual debemos dar oxígeno es por debajo del 90 por ciento. Si a un paciente le baja el oxígeno y no está en el hospital, una manera que yo le diría al paciente es: ‘cómprese un oxímetro y vea que su oxígeno siempre esté arriba de 90′”.

Alberto, quien ya está libre de Covid-19, pide a las personas que además de cuidarse, sean conscientes del sufrimiento de muchas familias.

“Todos estamos expuestos. Ésa es una realidad, pero necesitamos cuidarnos entre nosotros y disciplinarnos”.