César Martínez y Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En un foro de ataques y contraataques se convirtió ayer la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Aunque el Presidente Andrés Manuel López Obrador planteó en la inauguración del evento, en Palacio Nacional, el ideal de construir en América algo similar a la Unión Europea, el tema de la democracia generó un choque entre los Presidentes de Venezuela y Paraguay en un primer momento, y de Cuba y Uruguay, después.
El primero en discrepar públicamente fue el paraguayo Mario Abdo Benítez, quien desconoció al Gobierno de Venezuela.
«Mi presencia en esta Cumbre en ningún sentido, ni circunstancia, representa un reconocimiento al Gobierno del señor Nicolás Maduro», soltó.
El venezolano le respondió de inmediato a gritos: «¡Ni del mío para el tuyo!».
Unos minutos después, el Mandatario de Uruguay, Luis Lacalle, criticó no sólo a Venezuela, sino también a Cuba y Nicaragua.
«Cuando uno ve que en determinados países no hay una democracia plena, cuando no se respeta la separación de poderes, cuando desde el poder se usa el aparato represor para callar las protestas (…) debemos decir con preocupación que vemos gravemente lo que ocurre en Cuba, en Nicaragua y en Venezuela», lanzó.
En su intervención oficial, Maduro retó a Benítez a debatir.
«Ponga usted la fecha, el lugar y la hora, para un debate sobre democracia, en Paraguay, en Venezuela y en América Latina, y estamos listos para darlo», planteó.
Al finalizar todas las intervenciones previstas, el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel tomó por segunda ocasión la palabra para arremeter contra Lacalle.
«Escuche usted a su pueblo, que recogió más de 700 mil firmas contra la ley que usted impuso, y que cambió las condiciones para ajustar precios de combustibles; un paquetazo neoliberal», dijo.
Lacalle le respondió que en Uruguay la Oposición sí puede juntar firmas y quejarse, porque existe la democracia. «Esa es la gran diferencia con el régimen cubano», remató.
Y recordó la letra de una canción de los artistas cubanos Descemer Bueno, Gente De Zona y Yotuel Romero: «Que no siga corriendo la sangre por querer pensar diferente; ¿quién les dijo que Cuba es de ustedes? Si mi Cuba es de toda mi gente».
También advirtió que formar parte de la Celac no significa que se descarte a la OEA.
Más tarde, el Canciller Marcelo Ebrard aseguró que la reunión fue un éxito, pues se adoptaron por unanimidad resoluciones sustantivas, como la condena al bloqueo a Cuba, un programa de cooperación para vacunas anticovid y la creación de un fondo regional para desastres.
«Que nadie se asuste de que tengamos diferencias, el problema es que las diferencias nos impidan incluso reunirnos, entonces, a pesar de las diferencias que hay, que son serias, son importantes, se logró la reunión y se adoptaron varias decisiones sustantivas», indicó.