Sergio Alonso Méndez

La Noticia:

El Frente de Liberación del Pueblo Tigray acusa a las fuerzas gubernamentales de bombardear a civiles y llama a los ciudadanos a expulsar a “los invasores” … (elpais.com).

Comentario:

¿Cómo puede el Primer Ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, recibir en 2019 el Premio Nóbel de la Paz y al año siguiente enfrascarse en una guerra civil? ¿En qué mundo vivimos? ¿Un pacifista dirigiendo una guerra? La noticia dice que el Frente de Liberación del Pueblo Tigray (TPLF por sus siglas en inglés) acusa a las fuerzas gubernamentales (las dirigidas por Ahmed) de bombardear… ¡civiles! Necesitamos revisar con calma lo que está ocurriendo en Etiopía.

Para empezar, Tigray es una región del norte de Etiopía la cual desconoció la autoridad del Primer Ministro Ahmed alegando cancelación de elecciones al final de su mandato. El gobierno dice que solo fueron pospuestas debido a la pandemia. Es como si el estado de Sonora, por tomar un estado del norte al azar, se molestara si AMLO al terminar el sexenio pospusiera las elecciones aludiendo al virus de moda. ¿Tendrían los sonorenses razón para independizarse?

Es lo que están haciendo los de Tigray llamando “invasores” a las fuerzas armadas del gobierno central. Ahmed puso un ultimátum para que los de Tigray depusieran las armas, lo cual no ocurrió y ahora el ejército avanza para pacificar la región. Según las fuerzas gubernamentales, el movimiento sólo tomará pocos días porque existe un claro balance de fuerzas a su favor. Según los de Tigray, han infligido ya varias derrotas al gobierno y llaman a los ciudadanos a las armas.

Muchos civiles están huyendo de la región. Se calcula que al menos 30,000 personas han cruzado la frontera hacia Sudán. La otra frontera de Tigray es con Eritrea, pero no se llevan bien con este país. De hecho, uno de los motivos para rechazar a Abiy Ahmed es porque éste hizo la paz con Eritrea (el motivo para ganar el Nóbel).

Existe otro problema en Tigray aparte de la guerra. Existe más de una etnia en el territorio y en la revuelta, un pueblo fue masacrado. La culpa se la asignan el uno al otro. Lo cierto es que alguien aprovechó para una limpia. Si existiera el hipotético ejemplo mencionado de Sonora contra México, es como si alguien, dentro del caos, aprovechara para matar a los de Obregón. Mal ejemplo porque en Sonora hay hermandad entre los de Hermosillo y los de Obregón, ¿cierto?

El punto es que en Etiopía están peleando entre regiones y difícilmente alguien se va a meter. Los de Etiopía tienen que arreglar sus asuntos internos solos. A como se ve, más o menos pronto, el ejército del gobierno ocupará la región de Tigray apresando a los líderes visibles. Sólo esperemos que los civiles no padezcan mucho. Vivir en campamentos de refugiados en África no parece nada envidiable.

Sergio Alonso Méndez posee un doctorado en Negocios Internacionales por parte de la Universidad de Texas

salonsomendez@gmail.com