Israel Sánchez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La deficiencia de la vitamina D parece ser factor de riesgo para desarrollar un cuadro severo de Covid-19 o incluso fallecer.
Así lo concluyó la doctora Mardia López Alarcón en su participación en el simposio virtual “Funciones no clásicas de la vitamina D en diferentes escenarios clínicos”, realizado por la Academia Nacional de Medicina de México el pasado 23 de junio.
La titular de la Unidad de Investigación Médica en Nutrición del IMSS repasó una serie de estudios observacionales, poblacionales y clínicos realizados alrededor del mundo, cuyas conclusiones giraron en torno a que pacientes con la enfermedad más leve contaban con un estado de suficiencia de vitamina D, o que países con políticas de suplementación de esta vitamina registran tasas más bajas de mortalidad.
“Sí existe una asociación entre la vitamina D y la gravedad o mortalidad por Covid-19”, expresó.
“La deficiencia de vitamina D es un factor de riesgo para adquirir, evolucionar a la forma grave o morir por Covid-19”.
Asimismo, López Alarcón presentó los resultados preliminares del ensayo clínico controlado “Suplementación con vitamina D para la prevención de Covid-19 en trabajadores de la salud”, llevado a cabo por el Centro Médico Nacional Siglo XXI de manera multicéntrica con varios de sus hospitales, más el Hospital Infantil de México.
Un estudio que reclutó 92 pacientes para el grupo de intervención, y 98 en el grupo de placebo, en el cual la incidencia de Covid-19 fue significativamente mayor. De hecho, mientras más aumentó la vitamina D, menor fue la probabilidad de dar positivo para esta enfermedad.
“La suplementación con 4 mil unidades diarias de vitamina D previene la adquisición de Covid-19 en trabajadores de la salud con alto nivel a exposición del virus. Esta protección parece ser más eficiente en individuos con deficiencia de la vitamina, y depende directamente del incremento de las concentraciones séricas de 25 hidroxivitamina D”, concluyó la especialista.
De acuerdo con el doctor en ciencias Andreu Comas García, un tercio de la población mundial tiene niveles deficientes de vitamina D a causa del estilo de vida, sin que México sea la excepción.
Se trata de una hormona liposoluble que comúnmente se sintetiza a partir de la exposición a los rayos ultravioleta del sol, o se absorbe de fuentes animales y vegetales -pescados azules, huevo, hígado, lácteos, algunos hongos-.
Aún cuando no se pueda llevar a cabo una prueba que demuestre esta deficiencia, Comas García apunta que la suplementación se puede dar sin generar mayor problema.
“Lograr un daño por una suplementación de vitamina D sí es bastante complicado; es una de las vitaminas más nobles y que tiene muchas funciones para modular el sistema inmune”, dice vía telefónica acerca de una vitamina que disminuye la producción de citocinas inflamatorias y aumenta la de las antiinflamatorias, además de influir en la unión entre el SARS-CoV-2 y la enzima convertidora de angiotensina-2 (ACE2), receptor del virus.