La pandemia permite ratificar las penurias en que se desenvuelve la vida en miles de familias aguascalentenses, que hasta marzo del presente año podían sortear la situación, pero con el paso de los meses su nivel de bienestar se ha deteriorado.

El mejor ejemplo se presenta en el municipio de Jesús María, que por su cercanía con la ciudad capital mantuvo un nivel de crecimiento superior a otras circunscripciones, pero a raíz de la calamidad que agobia a nivel nacional y mundial, registra una decadencia del ingreso en más de la mitad de sus habitantes, lo que resulta preocupante.

De acuerdo a lo señalado por Claudia Mayordomo Fernández, coordinadora del Centro de Ayuda Familiar de la Asociación Bienestar e Integración Familiar (BIFAM), la presencia del coronavirus dañó la economía de un número elevado de familias de Jesús María y lo cual se debe en gran medida a que más del 60% de los trabajadores perdió el empleo y aún cuando una parte se reincorporó al sistema productivo lo hizo con un ingreso menor al que percibía en su anterior labor.

Se comprobó lo anterior .tras una encuesta que llevó a cabo la citada agrupación, entre las familias en situación de vulnerabilidad que atiende en ese lugar. Con motivo de la entrega de las despensas durante el tiempo de la contingencia, se evidenció varios casos de violencia intrafamiliar y el retroceso en el ingreso.

Es una situación que se hizo patente “al encontrarnos con una disminución del ingreso, que los hace más vulnerables y los aleja de las líneas de bienestar”, sostuvo la dirigente, además las familias tienen otra preocupación ante el regreso de sus hijos a la instrucción educativa, debido a falta de implementos para que estudien bajo el esquema de educación en línea.

Sobre el particular Claudia Mayordomo consideró que no están dadas las condiciones para que los infantes aprendan en casa, principalmente los 183 niños que atiende la BIFAM, en este sentido, apuntó, “no están asegurando el aprendizaje, las familias todavía no tiene claro cómo va a ser los enlaces con las escuelas y qué función va a tener la escuela en todo ello y esto tiene muy inquietos a los padres”.

Asimismo, manifestó que en la Asociación de Bienestar e Integración Familiar se ajustan a los protocolos que dispuso la Secretaría de Salud del Estado y así reiniciar el servicio de comedor a los niños, mediante 5 turnos reducidos, trabajándose cuatro días a la semana, de lunes a jueves y los tres días restantes serán para higienizar las instalaciones, por lo que han tenido que readecuar los procedimientos y así los niños vulnerables reciban el apoyo alimenticio.

Sería interesante que agrupaciones de la sociedad realicen encuestas en sus respectivos municipios, y tal como lo hizo BIFAM determinen las condiciones en que se encuentran las familias que al comienzo de la pandemia estaban en precariedad o en los límites de ésta, con lo que se pueda exigir mayores respuestas de las autoridades de los tres niveles de gobierno, en aras de que la pobreza no se haga invisible.

ESPADA DE DEMOCLES

Debe ser horrible vivir bajo un estado de estrés por algo que puede suceder y que no esté al alcance de uno solucionarlo, tal como lo registran los profesores de la Benemérita Universidad Autónoma de Aguascalientes, que no saben en qué momento pueden quedar cesantes por una imputación que les hace uno o varios alumnos.

Es un problemas que desde hace varios años se ha mencionado sin que se logre una solución  y que nuevamente trató el actual líder de la Asociación de Catedráticos (ACIUAA, Jorge Antonio Rangel Magdaleno, al citar que están en desventaja en la atención de la Defensoría de Derechos Universitarios, debido a los señalamientos que consideran infundados por parte de integrantes de la comunidad universitaria.

Ante cualquier acusación se siguen los procedimientos que ellos consideran injustos, ya que en primera instancia le dan la razón a quien denuncia y pocas veces se atiende la respuesta del maestro involucrado, cuando lo justo es investigar a fondo qué hay de cierto de lo que se incrimina, qué razones existen para que se haga y los antecedentes del o los acusadores, además de tener en cuenta los argumentos del docente y su hoja de servicios.

Por si faltara algo, el dirigente de la ACIUAA manifestó que no se notifica en aquellos casos en que algún catedrático enfrenta un proceso ante la citada Defensoría de Derechos Universitarios, cuando es inculpado por acoso u hostigamiento.

Ocurre, apuntó, que “hay quienes consideran que no se les ha dado el derecho de audiencia debido, enfrentándose a un procedimiento injusto  y con poco apego al protocolo y reglamento que rige en dicha defensoría, lo que deriva que haya quienes se sienten perseguidos y en desventaja”.

Además, la ACIUAA no recibe notificación de la investigación en curso, lo que limita la defensa que daba hacer a favor de sus agremiados y la posibilidad de atención que asegure conocer, oportunamente, los procesos abiertos, lo que trae como consecuencia el temor de que se actúe en contra de un docente, principalmente cuando los dichos son totalmente infundados.

El propósito de la Asociación de Catedráticos es evitar que se perjudique a los académicos con una acusación injusta “y que pueda afectarle más allá del desempeño en el aula, como es en su vida familiar, personal y en su salud”.

Rangel Magdaleno acentuó que la Defensoría de Derechos Universitarios (DDU) no tiene facultades para aplicar sanciones de ningún tipo contra los señalados, sino que su función es dar recomendaciones fundamentadas para mejorar el ambiente en la máxima casa de estudios, por lo que recordó que “los docentes formamos parte de la comunidad universitaria, suficiente para recibir un trato adecuado y respeto puntual a nuestros derechos dentro de la institución-“.

Aunque la DDU sólo haga recomendaciones, el hecho mismo que un profesor esté sujeto a investigación y que sea del conocimiento colectivo le causa un daño moral y aún peor si las autoridades de la Universidad determinan un castigo, que puede tildar su expediente y hasta perder el empleo.

Las acusaciones en contra de un profesor no son sólo en el medio universitario, sin que se dan en primaria, secundaria y bachillerato, cuando se niega a darle a un alumno un trato distinto al de los demás, a mejorar la calificación o pasar por alto las inasistencias, por lo que se confabulan con otros de su misma calaña para denunciar un hecho, que si se investiga podrá demostrarse la falsedad, sólo que en ocasiones los padres de familia intervienen a favor de sus hijos y buscan por cualquier medio perjudicar al mentor, que sólo tiene a su favor la verdad, pero que en ocasiones no sirve de mucho ya que es investigado y castigado, pese a lo injusto del procedimiento.

EL MISMO ATOLE

Por mucho que en el Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) revuelvan lo que hay en la olla, de todos modos saldrá con el mismo sabor. Con la pomposidad que se acostumbra en los altos niveles de la administración pública, el titular de esa dependencia Raúl Silva Perezchica anunció, como parte del nuevo año lectivo, la Reordenación Orgánica Funcional, que incluye organigramas, manual de funciones y reglamento interior, lo cual le llevó tres años en concretar. La gran pregunta es ¿en qué consisten los cambios?, bueno, en que la Dirección de Servicios Educativos ahora se denomina Dirección de Educación Básica; la Dirección de Servicio Profesional Docente cambia a Dirección de Carrera de las Maestras y los Maestros de Aguascalientes, y la Dirección de Becas es la Coordinación Estatal de Becas. Silva Perezchica explicó los alcances de estas variaciones: “Cada una de las funciones encomendadas a las diferentes áreas existen porque definen cosas, antes un departamento era mero operario, ahora se transforma para la toma de decisiones que generará un desempeño más eficaz y efectivo”. Treinta y seis meses se tardaron para decirles a cada jefe de área y al personal a su cargo que deben cumplir eficientemente su labor.