Staff / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO .-Cevher Toktas, futbolista del Bursa Yildirim Spor turco, confesó a las autoridades de su país que asfixió con una almohada a su hijo de 5 años, dentro del hospital donde el menor ingresó con tos y fiebre alta, síntomas de Covid-19.
La muerte del pequeño ocurrió hace unas semanas y no se había descubierto la verdad de no ser porque el jugador del club de la quinta división de Turquía decidió revelar la verdad, pues los médicos habían determinado que el deceso del menor había ocurrido por consecuencia del coronavirus.
Según las declaraciones del deportista, él esperó a estar solo en la habitación del hospital para matar al niño.
“Presioné una almohada sobre mi hijo que estaba acostado sobre su espalda. Durante 15 minutos presioné la almohada sin levantarla. Mi hijo estaba luchando durante ese tiempo.
“Después de que dejó de moverse, levanté la almohada. Luego llamé a los médicos para que no sospecharan”, confesó el futbolista.
En su declaración, Toktas aseguró que asesinó a su hijo porque no lo quería.
“Desde su nacimiento nunca he amado a mi hijo menor. No sé por qué no lo amo. La única razón por la que lo maté ese día es porque no me gustaba. No tengo ningún problema mental”, explicó a las autoridades.
Toktas fue arrestado, mientras que el cuerpo del niño será exhumado para someterlo a una autopsia.

Chacales
Toktas no es el único atleta involucrado en el asesinato de un familiar:
20 de febrero de 2020. Rowan Baxter, ex jugador de rugby de 42 años, asesinó a su esposa Hannah Clarke (de 31) y a sus tres hijos, Aaliyah (6), Laianah (4) y Trey (3), incendiando el coche en el que viajaban en Brisbane, Australia. Posteriormente se suicidó apuñalándose.

22 de junio de 2007. Chris Benoit, luchador de 40 años profesional de la WWE, (quien luchó en México como Pegasus Kid), estranguló a su esposa Nancy y a su hijo Daniel de 6 años, para posteriormente quitarse la vida ahorcándose.