Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Margarita Ortega, mamá de Camila, la pequeña que murió a manos de sus plagiarios en Taxco, Guerrero, lamentó que confió en las personas equivocadas al ceder que su hija fuera a la casa de sus raptores, por lo que rechazó tener la culpa por el fallecimiento de la menor.

«No es mi culpa; yo siempre he cuidado a mi hija. No sólo tengo una, tengo tres. No es mi culpa; yo siempre estuve al pendiente de ella, y la gente que me conoce lo sabe. Yo simplemente confié en su amiga; no es la primera vez que va a jugar con ella, no es la primera vez. Incluso la niña también iba a mi casa muchas veces; mi niña la quería», dijo Ortega a medios.

Recientemente, Doroteo Eugenio Vázquez, Secretario de Seguridad Ciudadana de Taxco, señaló que el incidente se debió a una insuficiente vigilancia de la madre hacia su hija.

«El único pecado de mi niña fue creer demasiado: creer en esa niña y hasta en la mamá, porque la mamá la quería mucho; pero, de que cuidaba a mi hija, la cuidaba. Confié en las personas equivocadas porque me dieron una cara diferente, también a mí», lamentó la madre de Camila.

Ortega lamentó el linchamiento en contra de la presunta raptora, identificada como Ana Rosa Díaz Aguilar, quien murió después de la golpiza el pasado miércoles, en la agencia del Ministerio Público.

Indicó que hubiera preferido que la mujer recibiera su castigo en prisión.

«Lo que pasó ayer con la señora Ana no estuvo en mis manos; la gente ya estaba cansada. Yo ni siquiera estaba ahí, y no era lo que yo quería. Yo la quería viva para que sufriera lo mismo que yo, pero ella, pudriéndose en la cárcel por lo que le hizo a una niña que lo único que hacía era querer a su hija», expuso Ortega.

«Espero que ninguna niña pase por lo que pasó mi niña; ninguna niña merece eso, ninguna familia merece que la destruyan como destruyeron la mía, porque mataron a mi niña, pero también mataron parte de mí. Mi vida nunca va a ser la misma; ninguna mamá merece pasar por este dolor, y no se lo deseo a nadie», añadió la señora tras el sepelio de su hija.

La niña Camila Gómez, quien fue secuestrada y hallada muerta a un lado de la carretera federal Taxco-Cuernavaca, falleció de asfixia por estrangulamiento, reveló ayer la necropsia realizada por el Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala.

El cuerpo de la niña de ocho años fue entregado la tarde del jueves a sus familiares y fue sepultada ayer en el panteón de Minas Negras, luego de una procesión de tres horas con globos y flores blancas por calles de Taxco.

Dos días después del asesinato de la menor y luego del linchamiento de una de las presuntas responsables, la Gobernadora de Guerrero, la morenista Evelyn Salgado, condenó los hechos.

Horas después, la Fiscalía General de Guerrero informó de la detención de José Ricardo Amado Gaytán, el taxista que presuntamente trasladó y tiró el cuerpo de Camila en una bolsa negra a un costado de la vía federal.

José Ricardo es señalado como pareja sentimental de Ana Rosa Díaz Aguilar, quien murió el jueves tras ser linchada por habitantes de Taxco junto con dos hombres más (identificados como sus hijos), acusados también de ser los responsables del crimen de la menor, perpetrado el pasado miércoles.