Emilia Xiomara Martínez Ruiz
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Alrededor de 25 ex Jefes de Estado y de Gobierno que conforman la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) hicieron un llamado al Papa Francisco para que se pronuncie sobre la persecución de religiosos en Nicaragua.

En una carta, varios ex Mandatarios, entre ellos los mexicanos Felipe Calderón y Vicente Fox, expresaron su preocupación por lo que acontece en el país centroamericano bajo la «primitiva dictadura de los Ortega-Murillo».

«Luego de perseguir y criminalizar a los liderazgos políticos y sociales como de cercenar de modo radical toda la libertad de expresión y prensa, ahora avanza hacia la persecución de los líderes episcopales católicos, los sacerdotes y las religiosas, incluso expulsándolos -como en el caso de las emblemáticas Misioneras de la Caridad- del territorio nacional», señala la misiva también firmada por Óscar Arias (Costa Rica), José María Aznar (España) y Álvaro Uribe (Colombia).

Los ex Jefes de Gobierno exponen que la libertad de conciencia y de religión hace parte estructural del plexo de derechos humanos y del desarrollo de la personalidad de todo individuo, y la Declaración Americana de Derechos Humanos señala que «toda persona tiene el derecho de profesar libremente una creencia religiosa y de manifestarla y practicarla en público y privado».

«Exhortamos, pues, a la opinión pública de nuestros países a mantener una respuesta comprometida con el rechazo de este morbo que amenaza la paz; instamos a las distintas confesiones religiosas a expresar su igual censura; y, en lo particular, dado lo que acontece bajo la dictadura de Ortega-Murillo, esperamos de una firme postura de defensa del pueblo nicaragüense y su libertad religiosa por S.S. Francisco, cabeza de la Iglesia Católica universal».

En julio, monjas Misioneras de la Caridad, de la orden de Santa Teresa de Calcuta, abandonaron Nicaragua luego de que el Congreso cerró sus oficinas y se alegó que no presentaron un registro formal de donaciones y patrimonio, y que violaron la Ley de Lavado de Activos, Financiamiento al Terrorismo y a la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva.

En tanto, el Obispo Rolando Álvarez y otras ocho personas, entre curas y laicos, llevan 14 días retenidos en la Curia Episcopal de Matagalpa, que está sitiada por la Policía Nacional.

La Policía acusó al Obispo, un fuerte crítico del Presidente Daniel Ortega, de intentar «organizar grupos violentos» supuestamente «con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua» y anunció una investigación en su contra.

Días antes, el Gobierno ordenó la cancelación de radiodifusoras administradas por la Diócesis de Matagalpa, la prohibición de actividades litúrgicas como misas y procesiones e intimidaciones directas contra los párrocos.

Hasta ahora, tres sacerdotes ya han sido encarcelados por el régimen, «sin las garantías y debido proceso», según denunció en un comunicado el Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más.