Las 12 uvas, un brindis con vino espumoso o sidra, los abrazos a la par que se cuentan las 12 campanadas, es lo más tradicional entre las familias y grupos de amigos que se reúnen para dar el mejor recibimiento al Año Nuevo, ya sea en casa o en algún restaurante.

Aunque estos son rituales que se hacen justo al caer la medianoche, previamente hay quienes hacen otros ritos que les hacen creer que tendrán un mejor año, como es preparar su vestimenta interior y externa en colores específicos, principalmente el rojo, amarillo o dorado, para que prevalezca el amor y la abundancia.

Al momento en que comienza la cuenta regresiva para recibir al nuevo año y vivir los últimos segundos del viejo, se deben consumir 12 uvas; lo cual no es una tradición netamente mexicana pero que se ha adoptado muy bien en este país.

Otras formas que hacen divertida esta primera fiesta del año es esparcir “semillas de la abundancia” como son las lentejas, maíz, frijol, arroz, trigo y garbanzo alrededor de la puerta de la casa para que no falte el alimento ni el dinero. Otros barren de adentro para fuera la casa, con el deseo de que todo lo malo vivido el año anterior salga de ella y recibir con pureza lo mejor.

A quienes tienen el gusto y placer de viajar, les gusta preparar una maleta con lo más importante y salir a dar una vuelta a la manzana con ella, pues tienen confianza de que también tendrán meses viajeros.

El recalentado es algo muy tradicional entre los mexicanos, por lo que no puede faltar que aunque haya familias que deciden recibir al año nuevo en algún restaurante o merendero, preparen algo para que al día siguiente tengan alimentos para compartir, lo cual es algo muy acorde al carácter generoso de la gente y aprovechar los platillos especiales de esta temporada.

Además de todo lo anterior, hay quienes se preparan con arreglos duraderos, de ahí que hacen arreglos artificiales con manzanas rojas y doradas, rodeadas con billetes y  monedas que colocan al centro de la mesa durante la cena de Año Nuevo, dándole un significado de salud, dinero y amor.

En el ámbito de lo religioso, las personas de fe se preparan con 12 veladoras pequeñas de distintos colores, mismas que se deben encender el primer día de cada mes y orar a la Divina Providencia, agradeciendo que gozan de casa, vestido y sustento.

¡Participa con tu opinión!