Daniela De la Mora
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Granos y problemas en la piel en la zona de la boca han empezado a aparecer como efecto secundario del uso prolongado de los cubrebocas.
A esta anomalía en el área dermatológica se le conoce como “mascné” (combinación de las palabras mascarilla y acné), señala la dermatóloga Cristina Cortés Peralta.
“El mascné es causado porque el cubrebocas provoca que el poro esté más tiempo sin respirar y su permanencia aumenta la temperatura en la piel de dos a cuatro grados”, indica.
“Estas dos características favorecen la acumulación de sebo en los poros de la piel. Este fenómeno precipita la acumulación de bacterias y puede detonar acné leve y severo”.
El cubrebocas, señala la especialista, al tener una superficie de contacto permanente con la piel, favorece la aparición de microdesgarros (daño al tejido) en el rostro y daña la barrera de la piel por lo que también causa la inflamación y la aparición de acné, dice.
Cortés Peralta advierte que las personas que continúan maquillándose o usan cremas muy aceitosas y posteriormente usan el cubrebocas, tienen un mayor riesgo de aumentar el taponamiento de los poros y detonar una forma más grave de acné.
“Los labiales, las bases de maquillaje que son consistentes y aceitosas son el perfecto ecosistema para la aparición y proliferación de bacterias. Esto es más propenso en personas que tienen una piel mixta o grasa, pero puede detonarse el acné en cualquier tipo de piel”.

No dejes el cubrebocas
Cortés Peralta reconoce que el uso del cubrebocas es indispensable para evitar el contagio del virus de Covid-19 y no esta a discusión.
Sin embargo, señala que en personas que no tienen una profesión de riesgo o un contacto muy cercano, se recomienda el uso de cubrebocas de algodón o de algodón con poliéster, en lugar de los materiales sintéticos de las mascarillas N95.
También se debe tener el hábito de lavar a diario los cubrebocas que se utilizaron en el día.
“Si no se lava la mascarilla estamos continuamente poniendo en contacto la piel con las bacterias de los días anteriores, y no hay que olvidar que los cubrebocas desechables de tipo quirúrgicos sólo se usan una vez”, comenta la especialista.
Cortés Peralta recalca que las personas se deben dejar de maquillar si usan cubrebocas y si lo hacen, deben desmaquillarse con soluciones micelares, que además de desmaquillar remueven el exceso de grasa sobre la piel.
“Hay que evitar el empleo de ácidos retinol de las cremas, son productos que en inclusión con el cubrebocas tienen un efecto más agresivo sobre el daño en la barrera cutánea. No son la mejor opción, pero si las usan tratar de hacerlo gradualmente hasta ver que la piel tenga una buena tolerancia”.

Para los médicos
La especialista recomienda a los médicos que antes que nada identifiquen el tipo de piel que tienen para saber el tipo de hidratante que necesitan.
“La piel seca es más propensa al daño por la mascarilla y un humectante demasiado graso favorece al acné. Se tiene que identificar una hidratación adecuada al tipo de piel, y si hay posibilidad hacerse una limpieza de rostro intermedia con una solución micelar para desengrasar la cara durante este uso prolongado”, explica Cortés Peralta.
“Cuando está empezando el problema, que es cuando empiezan a ver algunos granitos rojos o un acné leve, pueden conseguir en farmacias sustancias microbianas, utilizar desinfectantes de piel por la noche después de retirarse el cubrebocas para evitar ese tipo de reacciones.
“Si hay grados más severos, un acné con lesiones más grandes, más inflamatorias, incluso dolorosas, la recomendación es acudir con un especialista en dermatología, porque esto se suele manejar con antibióticos y otro tipo de soluciones de prescripción médica”.
Los problemas de acné de este tipo suelen ser resolutivos, siempre y cuando se dé una pronta terapia dermatológica.
“Si una persona tiene acné desencadenado por el cubrebocas y lo deja progresar, aunque dejemos de usar cubrebocas, este ecosistema de la piel ya tiene un cambio que no es reversible”, advierte Cortés Peralta.