El presidente del DIF Municipal, Ramón Jiménez Peñaloza, al rendir su Primer Informe de Actividades correspondiente al segundo periodo dijo que las dos características básicas de los trabajadores de esta institución son brindar siempre una sonrisa y el sentido del humor como una forma para apoyar a todas las personas que viven situaciones de abandono, emocional, estrés, salud, violencia y desintegración familiar.
Es tiempo de no bajar la guardia y de mantener la sana distancia en protección de la vida y la salud, aunque desapareció el Seguro Popular, el DIF Municipal le ha entrado a apoyar a la ciudadanía en la medida de sus posibilidades y se ha comprendido que el servicio público es una profesión y una vocación para acompañar a la población vulnerable.
En un formato virtual, austero y sin público, acorde a los protocolos sanitarios, el titular del Voluntariado aseveró que la presencia de la pandemia por el COVID-19 implicó crear o reinventar nuevos programas oportunos y eficaces para atender verdaderamente los requerimientos sociales, familiares y personales, acompañado de la solidaridad de los sectores y las empresas de Aguascalientes.
A lo largo de este 2020, dijo que han sido meses muy duros, pero también de satisfacciones y con la confirmación y el compromiso de trabajar a favor de los sectores vulnerables de Aguascalientes.
Como primer presidente varón al frente del DIF Municipal, dijo que ha recibido el apoyo de sus colaboradores a través de cuatro años y sin duda que se ha trabajado como una familia en pos de 1,600 personas que recibieron asesoría jurídica en materia de derecho familiar, se han otorgado 5,460 terapias a niños en las ludotecas en violencia y maltrato.
Asimismo, señaló que en este primer año al frente del DIF se entregaron más de 10 mil apoyos alimenticios a personas adultos mayores y más de 18 mil kilogramos de frutas, verduras y despensas alimenticias a favor de la ciudadanía.
Ramón Jiménez aseveró que a lo largo del año se visitó directamente a la gente y de modo directo se pudo conocer las problemáticas de las familias que no se limitan a las cuestiones alimenticias, sino al abandono de los abuelos, la drogadicción, la depresión, el alcoholismo, y las necesidades abarcan a niños, adolescentes, padres de familia, todos los rangos de edad.