Luis Muñoz Fernández

Álex Grijelmo es un periodista poco convencional (ya los quisiéramos más por aquí): es un estudioso de nuestro idioma, fue autor del Manual de Estilo del periódico El País, presidente de la Agencia Efe, creador de la Fundación del Español Urgente (Fundéu) y en 2018 fue nombrado director de la escuela de periodismo UAM-EL PAÍS.

Autor de interesantes y amenos libros sobre el uso del español en diferentes contextos, colabora habitualmente en el mencionado periódico, donde acaba de publicar un artículo titulado El ‘top ten’, el ‘top manta’ o el ‘top-less’, en el que analiza la muy arraigada costumbre entre los hispanohablantes de utilizar expresiones en inglés cuando las hay equivalentes (y muchas veces más precisas y bellas) en nuestro idioma.

Dice Grijelmo: “El idioma español dispone de una cantidad de recursos propios que ya quisieran para sí muchas empresas endeudadas. Y sin embargo sigue pidiendo préstamos. […] En la lengua española, los recursos propios son todas las piezas y raíces de las que disponen nuestro léxico y nuestra gramática. Los préstamos absurdos son los términos y expresiones de otras lenguas que traemos a nuestra conversación y a nuestros textos sin necesidad alguna”.

En nuestro medio, esa rendición a los supuestos encantos del idioma inglés roza lo ridículo. Aunque podríamos decir que en algunos temas se justifica (por ejemplo, en ciencia y tecnología mientras no disponemos de palabras en español), da la sensación de que utilizamosindiscriminadamente el inglés para impresionar a los demás y también porque suponemos que es un signo de refinamiento. En este afán hasta traducimos mal: la vestimenta no es “casual”, sino “informal”.

¿Qué pensaría Grijelmo de cierta jovencita aguascalentense que, describiendo su forma de vestir, dijo que ha cambiado mucho de look y que su estilo es medio tomboy? ¿O que las prendas indispensables de su guardarropa son un blazer tipo toxedo, un legging o pantalón de fake leather (nótese la afiliación animalista), una camisa oversize, un traje sastre cool, un LBD (little black dress), una oversize T-shirt o thank top y unas ankle boots?

Y luego nos quejamos del colonialismo, de toda forma de injerencia extranjera, cuando la peor es la que domina nuestra mente y sale por nuestra boca a la menor provocación.

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