En la noche del Sábado Santo, la Diócesis de Aguascalientes celebró la Vigilia Pascual, evento cúspide del calendario cristiano, marcando la Resurrección de Jesucristo. La jornada inició con la bendición del fuego nuevo, el agua y la renovación de las promesas bautismales por el Obispo Juan Espinoza Jiménez. Tras un Sábado Santo de reflexión y luto, donde no se ofició la eucaristía y se conmemoró la Soledad de María, la Vigilia Pascual rememoró la resurrección con el encendido del cirio, lecturas bíblicas, y la Liturgia Bautismal. Este acto no solo celebra la victoria de Jesús sobre la muerte, sino que también simboliza la promesa de salvación y resurrección para los creyentes. La Vía Matris, realizada al mediodía, enfatizó el dolor de María tras la muerte de Cristo, resaltando su papel como madre en el plano de la gracia y su importancia en la fe cristiana.