La Profeco en Aguascalientes llamó a la ciudadanía a tener cuidado en la compra de mascotas, pues se han detectado irregularidades y se debe saber que los proveedores dedicados a comercializar animales de compañía o de servicio, o para prestar servicios de cuidado y adiestramiento, están obligados a registrar su contrato de adhesión ante esta Procuraduría.
El delegado Rodrigo Díaz Infante de Alba señaló que cuando se adquiere una mascota puede haber inconvenientes como en cualquier tipo de transacción de compraventa, algunas de ellas imputables al proveedor. Pero el problema aparece para conciliar un producto que menea la cola y mira a los ojos con amor.
Normalmente se espera que cuando se compra un producto defectuoso, el proveedor está obligado a cambiártelo por otro que cumpla con las características esperadas o devolverle su dinero. Pero se complica cuando el producto es una mascota y las personas ya se han encariñado con él.
Así le sucedió a un consumidor que compró un cachorro French Bulldog y como decía tener pedigrí, le costó la cantidad de 28 mil pesos. Una vez realizada la compra, el vendedor entregó su factura, póliza de garantía y certificado de pedigrí con el árbol genealógico de los padres del animalito.
Interesado en su mascota, el propietario investigó la ascendencia del cachorro en la federación Canófila Mexicana y se enteró que no era fidedigna la procedencia del cachorro.
Ante ello, el consumidor procedió a aquejarse ante la Profeco. Aquí el incumplimiento fue sobre el excedente que corresponde al certificado de pedigrí, del total de la cantidad pagada por el perro. La queja procedió por incumplimiento de las condiciones ofrecidas y el derecho a la información de acuerdo al artículo 7 de la Ley Federal de Protección al Consumidor, así como en relación con las garantías.
Además, la norma oficial mexicana NOM-148.SCFI-2008 considera que la publicidad que los proveedores difundan por cualquier medio debe ser verídica, comprobable y no inducir al error o confusión, o a comprar un animal bajo declaraciones falsas o imprecisas respecto a la legalidad de la operación, características de los animales y garantías.
El funcionario comentó que la Profeco recomienda a la ciudadanía mejor adoptar una mascota, no comprarla, existen muchas asociaciones civiles dedicadas a conseguirle hogar a perros y gatos que no lo tienen, y lo entregan vacunado, esterilizado y en óptimas condiciones para que se adapten a su nueva morada.
Los hay tanto recién nacidos como adultos, y en el caso de los perros se pueden elegir también el tamaño o conocerlos antes para conocer su carácter.
De lo que sí debe estar consciente el consumidor es que, ya sea comprado o adoptado, en el momento en que se decide llevar una mascota a casa, se adquiere el compromiso de alimentarla y satisfacer sus necesidades de cuidado, espacio, ejercicio, salud, cariño, compañía e higiene, hayas pagado o no por ella. “Una mascota no es un producto”, concluyó.