Rolando Herrera
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La Policía Federal adquirió en junio de 2018 un supuesto software de origen israelí para monitorear redes sociales por el que pagó 500 millones de pesos; sin embargo, el programa que usa no fue fabricado en ese país y cuesta en realidad no más de 20 millones de pesos, detectó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

La adquisición del supuesto software, que serviría para recopilar información, correlacionar los datos y procesarlos de Facebook, Twitter, YouTube e Instagram, se hizo bajo la partida de gastos en seguridad nacional y se omitió cumplir con las normas establecidas para las contrataciones públicas.

“Es importarte señalar que de las investigaciones del costo en el mercado realizadas por el personal auditor, el valor de la infraestructura de cómputo, mobiliario, licenciamiento y otros productos descritos en el anexo técnico, incluyendo los valores de referencia de sistemas de monitoreo de redes sociales, se obtuvo un valor máximo que no excede los 20 millones de pesos, por lo que no se justifican los costos unitarios que integran el monto del contrato que asciende a 499 millones 998.8 miles de pesos”, indicó la ASF.

Además de la recopilación en redes sociales, el software permite la localización en tiempo real de dispositivos móviles, pero la ASF advirtió que con esto se podría estar violando la ley, pues ese tipo de intervención de comunicaciones requiere de un mandato judicial.

“El servicio utilizado para localización Inteligente pudiera estar realizando actividades sin tener los permisos necesarios para esta finalidad”, indicó.

También advirtió que la información recopilada y analizada podría estar en riesgo, debido a que la Policía Federal no tiene el control de de todo el proceso.

“La infraestructura tecnológica que soporta el servicio está en las instalaciones de la Policía Federal; sin embargo, no administra los servidores que soportan los servicios de monitoreo de redes ni de localización ni monitorea las actividades que el proveedor realiza sobre ellos, sea de manera presencial o remota.

“Lo anterior puede representar un riesgo a la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información debido a la falta de supervisión por parte de la Policía Federal”, señaló.

El supuesto licenciamiento del software, según argumentó la PF, lo tenía la empresa israelí CYBERGLOVES LTD; no obstante, no se acreditó la existencia del mismo ni que haya sido introducido legalmente al país.

“De la verificación técnica realizada, se determinó que los aplicativos del sistema adquirido no refieren a ningún licenciamiento otorgado por fabricante alguno”, indicó la ASF.

La empresa que recibió el pago por este sistema es Comercializadora Dizoal, S.A. de C.V., la cual no realizó a su vez pago alguno a la empresa israelí que supuestamente había desarrollado el programa.

“Cabe señalar que ni la Policía Federal ni el proveedor acreditaron documentalmente las gestiones realizadas para que ingresara al país la solución adquirida (bienes y software) por la Policía Federal, toda vez que son de procedencia extranjera.

“Asimismo, el proveedor manifestó que no cuenta con los pedimentos de importación ya que no tuvo injerencia alguna en la importación de los bienes que integran la solución, debido a que únicamente es la comercializadora, ya que la empresa extranjera desarrolladora de la solución se encargó de hacer llegar los bienes para su venta”, detalló la ASF.

Anomalías
Algunas de las irregularidades señaladas por la ASF en la compra de un presunto software Israelí:
– Suscribir el contrato sin contar con las facultades correspondientes.
– No acreditar que en adjudicación se buscara el mejor precio y calidad.
– No verificaron que el proveedor realizaría contratación de terceros.
– Omitieron solicitar a la empresa la evidencia documental de la capacitación.
– No se aseguraron de que el proveedor del servicio proporcionara los permisos necesarios para la geolocalización de celulares.

¡Participa con tu opinión!