El vicepresidente nacional de la región centro de la CONACCA, Luis Miguel Rentería Arias, aseveró que uno de los temas que inquietan mucho a los mercados de abastos es contar con personal de seguridad idóneo. Sin embargo, no cuentan con los recursos económicos para pagar por este servicio que es indispensable para estos espacios comerciales.
Aunque se sabe que los robos son un fenómeno que de manera “natural” se da en este tipo de espacios de alta afluencia de personas, los administradores de las centrales toman medidas para evitar que estas conductas antisociales se arraiguen entre quienes laboran o asisten a los centros de abasto masivos.
A CUENTA GOTAS. Aseveró que los robos hormigas son cometidos principalmente por los clientes y los mismos “chalanes” –personal operativo-, y en ocasiones ocurre entre los mismos clientes, porque una camioneta se estaciona junto a otra, y el dueño de una le roba al del otro lado. Además, los trabajadores “ordeñan” productos de los pedidos a volumen de clientes o de los propios negocios en donde está trabajando.

“Es constante que gente compra sus cosas, las deja en su unidad y se va a comprar otras. En ese tiempo llega un infractor de la ley y lo sustrae…”

Luis Miguel Rentería Arias, CONNACA