El P. Carlos Alvarado Quezada informó del convenio que signó la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, con la Secretaria de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, para el desarrollo de acciones conjuntas de cuidado, conservación, restauración y atención a los bienes muebles e inmuebles que corresponsablemente atienden.
El documento fue aprobado por el Consejo de Presidencia de la CEM y para el cumplimiento de los objetivos, se cuenta con la Dimensión de Bienes Eclesiásticos y Arte Sacro (Dibeas), para impulsar en todas las diócesis del país este trabajo de colaboración nacional, siendo el obispo responsable de Dibeas, Mons. Florencio Armando Colín Cruz.
“Esta acción es una más de las tantas que como Iglesia necesitamos hacer para contribuir al bien de nuestros hermanos, y de la conservación de la inmensa riqueza cultural e histórica que tiene el pueblo de México”.
Ponderó la importancia de estos trabajos, que permiten mantener en buenas condiciones el patrimonio nacional y de los fieles, pues se atienden daños generados tanto por los sismos como por fallas geológicas.
El sacerdote recordó el hundimiento en la Catedral, que se advertía a un costado del altar; la rehabilitación del Templo de San Felipe y otras acciones que se realizan de mantenimiento y conservación, necesarias para que este patrimonio no decaiga.