Abel Barajas
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Ricardo Anaya comparece por videoconferencia esta mañana ante un juez federal en una audiencia en la que la Fiscalía General de la República (FGR) busca formularle imputación por supuestamente haber recibido un soborno de Emilio Lozoya por 6.8 millones de pesos para la aprobación de la reforma energética.

Al iniciar la diligencia poco después de las 10:00 horas, con una hora de retraso, el juez de control acordó de inmediato un receso para verificar si, como afirma su defensa, apenas el pasado viernes la Fiscalía le proporcionó más de mil hojas de la investigación que no eran de su conocimiento.

Gustavo Aquiles Villaseñor, juez de control del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte, decretó de inmediato el receso, luego que al inicio los abogados del ex candidato presidencial manifestaron que previamente no habían tenido acceso a este material.

El pasado 26 de agosto el juez Aquiles le especificó a Anaya que para la audiencia de este lunes obligatoriamente debía estar físicamente en la Ciudad de México «o sus alrededores», motivo por el que el panista debía regresar al País. Según el Instituto Nacional de Migración, desde el 5 de julio pasado el ex candidato presidencial viajó de Reynosa, Tamaulipas a Texas, en un vuelo privado.

Según fuentes del Poder Judicial de la Federación, Anaya se conectó por videoconferencia a la audiencia, aunque no especificaron si viajó al centro del País para comparecer por vía remota ante el juez.

Es probable que Anaya solicite este lunes aplazar de nueva cuenta la audiencia de imputación, en virtud del desconocimiento de las más de mil hojas que le proporcionaron apenas el viernes, alegando el derecho a una defensa adecuada.

La FGR lo pretende imputar por los delito de asociación delictuosa, cohecho y lavado de dinero, ninguno de ellos con prisión preventiva oficiosa; sin embargo, la autoridad federal tiene la posibilidad de pedir la prisión preventiva justificada, en caso de que considere que puede darse a la fuga.