El fallecimiento de la Reina Isabel II ocurrido este jueves, echó a andar la llamada «Operación Puente de Londres», un código otorgado al plan de contingencia referente a la muerte de la monarca, y que se seguirá al pie de la letra en los próximos días y meses.
A la voz de «El Puente de Londres ha caído», el secretario privado de la Reina, Sir Edward Young, fue el responsable de informar el fallecimiento al Primer Ministro de Reino Unido, quien informó la noticia a los otros 15 países donde la Reina era jefa de estado, y al resto de las 36 naciones de la Commonwealth.
Posteriormente, informó la noticia de forma oficial al resto del mundo y de los británicos. Afuera del Palacio se colocó un aviso enmarcado, como es la costumbre real, para que la gente lo lea.
Como lo dicta el protocolo real, de acuerdo con los sitios Político y The Guardian, tendrán que pasar exactamente 10 días entre la muerte de la Reina y su funeral, tiempo durante el cual permanecerá, primero unos días en el Palacio de Buckingham para que la familia se reúna alrededor de ella, posteriormente trasladada al Salón de Westminster, donde estará otro par de días para que el público pueda presentar sus condolencias.
Una vez llegue el décimo día, el cuerpo de la Reina será trasladado a la Abadía de Westminster para un funeral de estado, al cual deberán asistir funcionarios de todo el mundo, bajo la coordinación de las fuerzas armadas de Reino Unido y el Gobierno.
Una vez terminada dicha ceremonia, y casi de inmediato, se procederá al entierro de la Reina.
Su cuerpo será llevado al Castillo de Windsor en las afueras de Londres, donde muchos miembros de la Familia Real han sido enterrados a lo largo de los siglos en la Capilla de San Jorge.
«Su lugar de descanso final será junto al Príncipe Felipe, cuyo cuerpo probablemente será trasladado con el de ella a la Capilla Conmemorativa del Rey Jorge VI, en el Castillo de Windsor», señala la maestra Nicoletta Gullace.
La misma fecha del entierro, Reino Unido tendrá un día de luto nacional y, de acuerdo con el protocolo, el reloj del Big Ben sonará a las 9:00 horas. Asimismo, las joyas de la corona se limpiarán esa misma mañana. (Angela Janayna Mendoza Parada/Agencia Reforma)