Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, a partir de esta semana les estaré compartiendo una serie de reflexiones, datos y elementos sobre la problemática en aumento en torno a la forma en que se presta el servicio de agua en Aguascalientes, referente a la figura de la concesión, lo haré en lo específico, porque suelen confundirse y mezclarse los diversos componentes y procesos que reviste el propio uso público urbano, así como el tema del acuífero y otros rubros que comprenden el sector agua que en sí es amplio, en el que sin duda hay aspectos que se interconectan con los demás procesos, pero eso no implica que sea el todo.

Volviendo al apartado de los servicios comenzaré por la parte mediática que ha girado en torno a que no se vuelva a concesionar el servicio de agua y la empresa sea enviada fuera del entorno local, desde que fue concesionado el servicio de agua potable y alcantarillado, fue visto por un sector de la sociedad como un despojo, luego vendría la politización acompañada de una polarización conforme se acercan las campañas electorales.

Cada día que pasa se llega a la fecha límite en que concluirá la vigencia del título de concesión y esto ha conllevado a una serie de mensajes que no son propuestas, porque se está en tiempos electorales, por quienes promueven o hacen ruido o aspiran por aparecer en una boleta electoral o en medio de la campaña buscan el bien más codiciado que no es el agua, sino los “votos”.

“Mucho ruido y pocas nueces” o “mucho ruido y sólo hay una cáscara sin nuez”

La semana pasada manifesté que al encontrarnos en el umbral del proceso electoral 2021 y luego el 2022, se adolece de una visión clara y un proceso para definir la transición del esquema en que se prestarían los servicios de agua, han pasado los trienios (municipios) sexenios (gubernaturas) y no se ha manifestado con claridad el qué y el cómo hacerse.

En este momento algunos actores políticos o mejor dicho partidistas y/o con filiación a partidos simulando que son movimientos ciudadanos, empujan la figura de moda que son las consultas, insisto lo expresé la semana pasada, lamento que una figura de valía y que es el resultado de una lucha ciudadana y de la sociedad civil terminen por desgastarla para que algo valioso termine después mal visto por la ciudadanía, porque lo siguen manejando actores partidistas.

A lo largo de esta serie de entregas que haré con ustedes mis queridos lectores, les mostraré lo qué debe hacerse y lo qué no se hizo en el momento oportuno, la forma en que están manejando la consulta para que se vaya la concesionaria es una forma al estilo de eso que llaman el gatopardismo, “cambiar para seguir igual”, lo he repetido el marco jurídico, reglamentario, administrativo, financiero, técnico, operativo, de servicios, regulatorio y de personal capacitado en alta dirección en organismos operadores, no existe (no aplica para funcionarios que han desfilado por CCAPAMA en un trienio, cuando no los precedía trabajo alguno en el rubro de organismos operadores, no importa que sean o no ingenieros o profesión relacionada), diseñar e implementar todo ese marco institucional o lo que aquí he llamado “arquitectura institucional”, lleva años, entonces, llegue quien llegue las cosas seguirán igual porque no hay un esquema para la prestación del servicio.

¿Es posible lograr resultados en calidad y brindar servicio de 24 horas continuas de agua, contar con bebederos y tomas públicas con absoluta confianza en la calidad de esta? Sí es posible, pero se lleva tiempo y no depende de quién preste el servicio sino cómo.

Nuestra preocupación debe partir de la siguiente interrogante ¿Por qué no nos hemos ocupado, en serio, a nivel oficial, de contar con un verdadero, sistemático, obligatorio y robusto sistema de funcionamiento de todos los organismos operadores de agua potable y saneamiento del país y Aguascalientes, que nos permita atender con eficiencia un servicio básico, que requiere una política nacional sana y racional, en lugar de preocuparnos de derechos o posturas esotéricas sin vías de solución, más que mejorar en serio los servicios de agua potable y saneamiento para todos los mexicanos? La consulta nos llevará a que el día siguiente si el resultado es que se vaya la concesionaria, se diga ¿Ahora qué vamos a hacer? En una ocasión el agente diplomático Joel R. Poinsset se dirige a Nicolás Bravo y le dice: “los mexicanos saben lo que no quieren, pero no saben lo que quieren”, sentencia cruel pero real, nuestro desarrollo histórico habla y nuestros escenarios actuales nos lo restriegan en la cara. Recuerden la importancia de emprender políticas y acciones tendientes para que en México y Aguascalientes, el agua nos alcance.

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