El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo no puede regular su temperatura y alcanza niveles peligrosamente altos, lo que puede causar graves problemas de salud, e incluso la muerte. Aquí te ofrecemos algunas claves para identificar este problema y las acciones a tomar si alguien lo sufre.

Síntomas del golpe de calor:

  • Temperatura corporal alta: superior a 39°C.
  • Piel roja, seca y caliente: aunque también puede sudar.
  • Pulso rápido y fuerte: puede sentirse acelerado o más fuerte de lo normal.
  • Dolor de cabeza, mareos y náuseas.
  • Confusión o desorientación: puede ir desde desorientación hasta pérdida del conocimiento.
  • Pérdida de conciencia: en casos extremos, puede desencadenar un coma o la muerte.

Qué hacer en caso de golpe de calor:

  • Llevar a la persona a un lugar fresco: idealmente con sombra o en un lugar con aire acondicionado.
  • Ofrecer pequeños sorbos de agua: pero evitando dar bebidas frías en exceso.
  • Aplicar paños húmedos: especialmente en la frente, el cuello y otras partes del cuerpo.
  • Aflojar o quitar la ropa: para facilitar la pérdida de calor.
  • Buscar atención médica: si la persona presenta vómito o pérdida del conocimiento, acude de inmediato a una unidad médica cercana.

Especial atención a niños y niñas:

  • Los niños y niñas son más propensos al golpe de calor, especialmente cuando quedan accidentalmente dentro de un vehículo sin ventilación, un fenómeno conocido como «Síndrome del Niño Olvidado».
  • Asegúrate de revisar el asiento trasero y nunca dejes a un menor dentro del coche sin supervisión.

Prevención:

  • Mantente hidratado y evita la exposición prolongada al sol durante las horas de más calor.
  • Usa ropa ligera y colores claros.
  • Descansa en lugares frescos o sombreados siempre que sea posible.