Vicente Flores
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Desde el primer caso de Covid-19 el pasado 28 de febrero, nos hemos dado a la tarea de seguir las tendencias del coronavirus en México, particularmente en el corto plazo, de acuerdo con un análisis que combina modelos matemáticos predictivos como regresiones exponenciales, teorías de difusión y curva logística. La certeza del modelo ha arrojado niveles superiores al 95% (en el corto plazo).

Según los datos históricos de casos confirmados, se inició el crecimiento exponencial el 11 marzo de 2020 y desde entonces ha mantenido una tendencia promedio de crecimiento del 29%.

La tendencia actual que anticipa el modelo predictivo indica que la curva de contagio seguirá siendo exponencial si no aplicamos medidas de mitigación adecuadas para aplanar la curva (ver Gráfico), con el fin de evitar lo que pasó y está pasando en Italia, España y EEUU. Para finales de esta semana se espera que el número de personas contagiadas supere el millar, mientras que para finales de mes de marzo superaría los 1,500.

Para el modelaje de los picos del contagio se utilizó la teoría de difusión y, en cierto punto, se aplicó la curva logística, función matemática que simula una S: llega a un punto de inflexión y se estabiliza sin decrecer, de ahí que la transmisión de epidemia se pudiera retardar algunas semanas, sin importar que ya hay casos de transmisión autóctona.

De esta forma se determinó aproximadamente en qué momento se dará el tope de la epidemia en México. El modelo anticipa que este punto máximo, en un primer escenario, será en el mes de mayo, y, en un segundo escenario, se ubica en el mes de junio.

En el mejor de los casos, es muy probable que la curva de contagio permanezca constante por más tiempo sin decrecer (curva prolongada de 3 a 5 meses), de esta forma la curva de infección describiría una S (curva logística). Así que la previsión es que convivamos con la epidemia algunos meses más.

Si bien a nivel nacional la epidemia está siendo predecible en el corto plazo, ésta será como una burbuja que se mueva a las principales zonas urbanas de la república mexicana.

Para el estado de Jalisco y su zona metropolitana, por ejemplo, la tendencia puede ser muy similar. Sin embargo, el modelo anticipa que el tope de casos confirmados en Jalisco se retrasará una o dos semanas en comparación con el pico a nivel nacional. Mucho depende de si se cumple con algunas medidas sugeridas por el gobierno estatal.

Es importante reconocer que los datos tienen un sesgo de medición, los cuales variarán en función de la cantidad de pruebas realizadas y verificadas por la autoridad sanitaria. Sin embargo, el modelo nos da una aproximación general en el corto plazo (2-3 semanas) de la evolución del fenómeno con los datos disponibles.

En este sentido las tendencias de la propagación pueden ser una herramienta fundamental para la toma de decisiones.

La importancia de estar monitoreando la evolución del Covid-19 es anticipar en la medida de lo posible los casos para tomar las decisiones adecuadas y enfrentar la crisis de acuerdo a las fases y protocolos de la OMS. Esto ayudará a retardar la transmisión y aplanar la curva de manera paulatina, para: 1) no correr el riesgo de saturar la infraestructura hospitalaria de los estados, 2) ir desapareciendo la epidemia. Lo que es seguro es que la epidemia es inevitable y hay que enfrentarla con inteligencia y conciencia.
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Fuentes de los datos:
https://www.gob.mx/salud/documentos/informacion-internacional-y-nacional-sobre-nuevo-coronavirus-2019-ncov

CSSE de la Universidad Johns Hopkins
https://github.com/CSSEGISandData

El autor es profesor de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey.