Con el incremento de las temperaturas en el país, el cuidado de las mascotas durante la ola de calor se vuelve una preocupación central para evitar los golpes de calor.

Fausto Reyes Delgado, director Médico y de Asuntos Institucionales del Hospital Veterinario UNAM-Banfield, subraya la importancia de adoptar medidas preventivas específicas, debido a que perros y gatos regulan su temperatura corporal de manera diferente a los humanos.

Reyes Delgado explica que, mientras las personas regulan su temperatura a través del sudor, los perros y gatos tienen métodos menos eficientes, como el sudor a través de las almohadillas de sus patas y el jadeo. Además, menciona que el pelaje largo de algunas mascotas actúa como aislante térmico, por lo que no recomienda rapar a los animales con este tipo de pelaje durante los meses de calor.

El golpe de calor en las mascotas se caracteriza por un aumento súbito y extremo de la temperatura corporal, habitualmente, un perro tiene una temperatura de 37,5 a 39 grados, pero en un can con golpe de calor, esta puede alcanzar desde 41 hasta 43 grados, situación que puede ocasionar daños severos como lesiones neuronales, hemorragias internas y, en casos extremos, la muerte.

Para mitigar estos efectos, es crucial mantener a las mascotas en un entorno ventilado y fresco y usar agua fría de manera inmediata si se sospecha de un golpe de calor, una vez que el animal se ha enfriado, lo más conveniente es buscar atención veterinaria especializada.

Entre las recomendaciones para prevenir el golpe de calor, Reyes Delgado sugiere evitar pasear a las mascotas entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, ya que son las horas de alta radiación solar, no encerrarlas en vehículos, pues con una temperatura ambiente de 27 grados, el interior de un auto puede alcanzar los 60 grados en solo 15 minutos, proporcionarles sombra y agua fresca constantemente, y optar por pecheras en lugar de collares para facilitar la respiración en caso de un golpe de calor.

Adicionalmente, se recomienda llevar una mochila con objetos esenciales durante los paseos, como una copia del certificado de vacunas, información sobre alergias o enfermedades, agua, un plato plegable para servirle agua, un atomizador y una toallita de 20 cm x 20 cm para mojarla y refrescar su piel, en caso de que la mascota sufra un golpe de calor, estos elementos facilitarán su atención al acudir al veterinario más cercano.

Estas medidas son especialmente cruciales para razas de perros con características que dificultan la respiración y la regulación térmica, como los de hocico chato (pug, bóxer, bulldog francés e inglés, etc.)

De esta manera, la prevención se convierte en la herramienta más efectiva contra los riesgos que presenta el calor extremo para las mascotas.

Con información de UNAM global.