Si se tomaran en consideración las leyes, los protocolos que ahora se solicitan para el reinicio a la actividad productiva, serían de mero trámite, pues las medidas de seguridad e higiene ya están contempladas y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social debería ser la dependencia que se encargue de verificar que se cumpla, pero históricamente no ha sido así, por la corrupción que ha imperado.
Así lo consideró el presidente del Colegio de Abogados, Juan Fernando Amador Macías, quien refirió que la Ley Federal del Trabajo contempla la existencia en cada uno de los centros de trabajo, de una Comisión de Seguridad e Higiene en la que deben colaborar el patrón y los trabajadores, sindicalizados o no, sin embargo hasta ahora ha sido sólo un membrete.
No obstante, es una figura que debe empezar a operar como corresponde y que sea la encargada de vigilar el cumplimiento de las medidas que garanticen la protección de la salud de los trabajadores, sobre todo ahora en que “tendremos que acostumbrarnos a convivir con el COVID-19 y que se están tomando medidas estrictas en materia de sanidad”.
El trabajo de esas comisiones que deberían existir, en adelante deberá ser más sencillo, pues al tener protocolos sanitarios, se debería incluir también hacer respetar los lineamientos en materia de prevención de accidentes de trabajo y con base en ellos velar por la integridad y salud de los trabajadores en general.
Y es que esas mencionadas comisiones sólo existen en la gran mayoría de las empresas, sólo de membrete para cumplir un requisito, pero en los hechos no operan, y tanto el Seguro Social como la Secretaría del Trabajo tampoco han llevado a cabo la supervisión debida, de ahí la existencia de accidentes laborales, en muchos casos por carecer inclusive de equipo de protección o uniformes adecuados para la actividad encomendada.
Lo cierto es que, a decir del abogado Amador Macías, en adelante, aunque haya manera de evadir la responsabilidad de dichas comisiones, se deberán cumplir los lineamientos de prevención sanitaria, porque de no hacerlo, va de por medio la vida de quienes resulten contagiados.